Todo el material de este blog ha sido migrado a mi página http://www.pedroegio.com, desde Marzo del presente 2016; allí figuran pues además algunas entradas nuevas y seguirán, espero, apreciendo más sucesivamente, hasta que los dioses así lo dictaminen;
gracias a Google por su gentileza y tantas cosas buenas que nos brinda, sin embargo, mi propio devenir ha aconsejado continuar todo por allá: mis torpes reflexiones y las demás cosas que actualmente me competen.
miércoles, 13 de julio de 2016
viernes, 25 de marzo de 2016
El Jazz está vivo en Murcia
Artículo publicado en La Opinión de Murcia el 22 de Marzo de 2016, sólo que por error del editor apareció un texto no corregido plenamente:
En una región donde tantas cosas malas ocurren –como en otras partes del país, de Europa y de mundo¬-- puede constatarse que vive el Jazz y goza de muy buena salud.
Cuando la música prefabricada, incluso la música-fácil, casi basura o basura sin casi (puede hablarse de esto como cuando hablamos de comida) inunda todo el panorama, resulta que tantos músicos se interesan, reflexionan, lo practican y lo difunden en directo; y proliferan los lugares en que se imparte su enseñanza, con algunas salas donde puede degustarse con regularidad, como La Puerta Falsa, pero sobre todo Jazzazza o Zalacaín, si nos refrerimos a Murcia, donde ciertamente es más fácil escucharlo.
Afirmo, sin temor a confundir o magnificar, que la lista de músicos de calidad es amplia: pianistas, bajistas, baterías, guitarristas, tañedores del viento como el saxo o la trompeta, flauta, clarinete, voces principalmente femeninas, así como tenemos algunos lugares paradigmáticos para su enseñanza: La Alberca, Las torres de Cotillas, o espacios de confluencia de músicos, como la Sala de Berta o lugares más particulares, donde puede hacerse Jazz del más genuino y espontáneo sin sacrificar la pureza de este lenguaje tan fructífero desde el punto de vista musical.
Es igualmente frecuente que músicos de otros puntos del país vengan a Murcia a impartir Master Class para instrumentos concretos o combos, como llamamos en Jazz a las formaciones instrumentales. Sin ir más lejos visitó a finales de Febrero nuestra ciudad de Murcia Ignasi Terraza, un pianista catalán de dimension internacional, cuando hoy día en jazz, ser internacional no es algo precisamente fácil.
Ignasi Terraza, del que me honro en ser amigo y alumno, estuvo en el Teatro Circo acompañando a Andrea Motis, cantante y trompetista, con la formación de Juan Chamorro, e igualmente ofreció un concierto de antonomasia con Patxi Valverde al saxo la siguiente noche, la del 27 de Febrero, en Jazzazza ( Algezares).
Durante esa mañana impartió su Master Class ante un grupo de 16 músicos de Murcia y Alicante así que no podíamos dejar pasar esta ocasión para, estar atento a sus reflexiones, sus consejos, su supervisión aunque sólo fuera por seis horas.
Ignasi quedó ciego a la edad de 10 años, y desde luego puede figurar, él sí, con pleno derecho, en la lista de los grandes pianistas ciegos de la historia del jazz. Art Tatum, Lennio Tristano, Jeorge Shearing, Ray Charles o Tete Montoliu (puede confrontarse mi pequeño artículo en la página Tifloinforma.com).
En Jazzazza, Ignasi tenía la misión de acompañar a Patxi y también la de sobresalir en sus propios solos. En todo caso era un auténtico monstruo, marcando estrictamente tiempo y tempo, con la precisión de un piano roll, aquellas pianolas de primeros del XX que tanto difundieron el Ragtime de Joplin, Morton y otros.
Si dispusiéramos de un teclado de ocho octavas, como los teclados de los pianos, o mejor, si al Kawai de Joaquín le hubiéramos implementado Midi, y éste hubiera conectado con los dispositivos adecuados, podríamos haber desconectado de la red Cofrentes, y entonces Ignasi habría abastecido de luz a un par de buenos núcleos urbanos, corazón y energía hechos arte, durante dos horas y media, gracias a la generosidad de estos dos grandes músicos, Patxi e Ignasi.
Pero la lista de músicos de calidad no es pequeña en nuestra ciudad, y quiero desde acá rendirles a ellos un homenaje como se merecen, ya que pueden pasar desapercibidos por desgracia al gran público, porque tantas veces lo bueno es cosa de pocos; así que me atrevo a citar a unos pocos de estos buenos músicos, sin que se me molesten tantos otros que quedarán necesariamente fuera: los pianistas Carlos Sáez, Javier Bermejo, Antonio Mateo, Pedro Baños, Carmen Climent; los bajistas Jesús Gea, Pedro Molina, Sergio Valcárcel; los baterías Curro García, Sebastián Mondéjar, Andrés La Fuente, Federo, Chimy; la guitarra de nuestro querido Sopas, Roberto Jimeno, Charlton; los saxos Patxi, José Pérez; flautistas como Marcial Picó, el clarinete de Andrés Santos; las voces de Esther Eu, Malu, Cari o Paula... y tantos y tantos otros compañeros y amigos que como acabo de decir quedan ineludiblemente fuera y sin embargo están ahí, en tantas noches y tardes de Murcia región, incluso en restaurantes amenizando bodas, sin que el personal a veces sepa valorar por desgracia todo el trabajo y el potencial artístico que tiene delante.
Acercarnos al Jazz es acercarnos al buen gusto, al quehacer transparente y sutil, a la fuerza de los buenos sentimientos y al lenguaje de la cordialidad y del esfuerzo, como sucedía en aquellas plantaciones de esclavos de la Luisiana de quienes somos herederos, aunque tanto haya llovido desde entonces –mucho menos de lo que en algunos sitios hace falta-.
Además, como dice un buen amigo: “¡Donde hay música no puede haber nada malo!”
Pedro Egio
En una región donde tantas cosas malas ocurren –como en otras partes del país, de Europa y de mundo¬-- puede constatarse que vive el Jazz y goza de muy buena salud.
Cuando la música prefabricada, incluso la música-fácil, casi basura o basura sin casi (puede hablarse de esto como cuando hablamos de comida) inunda todo el panorama, resulta que tantos músicos se interesan, reflexionan, lo practican y lo difunden en directo; y proliferan los lugares en que se imparte su enseñanza, con algunas salas donde puede degustarse con regularidad, como La Puerta Falsa, pero sobre todo Jazzazza o Zalacaín, si nos refrerimos a Murcia, donde ciertamente es más fácil escucharlo.
Afirmo, sin temor a confundir o magnificar, que la lista de músicos de calidad es amplia: pianistas, bajistas, baterías, guitarristas, tañedores del viento como el saxo o la trompeta, flauta, clarinete, voces principalmente femeninas, así como tenemos algunos lugares paradigmáticos para su enseñanza: La Alberca, Las torres de Cotillas, o espacios de confluencia de músicos, como la Sala de Berta o lugares más particulares, donde puede hacerse Jazz del más genuino y espontáneo sin sacrificar la pureza de este lenguaje tan fructífero desde el punto de vista musical.
Es igualmente frecuente que músicos de otros puntos del país vengan a Murcia a impartir Master Class para instrumentos concretos o combos, como llamamos en Jazz a las formaciones instrumentales. Sin ir más lejos visitó a finales de Febrero nuestra ciudad de Murcia Ignasi Terraza, un pianista catalán de dimension internacional, cuando hoy día en jazz, ser internacional no es algo precisamente fácil.
Ignasi Terraza, del que me honro en ser amigo y alumno, estuvo en el Teatro Circo acompañando a Andrea Motis, cantante y trompetista, con la formación de Juan Chamorro, e igualmente ofreció un concierto de antonomasia con Patxi Valverde al saxo la siguiente noche, la del 27 de Febrero, en Jazzazza ( Algezares).
Durante esa mañana impartió su Master Class ante un grupo de 16 músicos de Murcia y Alicante así que no podíamos dejar pasar esta ocasión para, estar atento a sus reflexiones, sus consejos, su supervisión aunque sólo fuera por seis horas.
Ignasi quedó ciego a la edad de 10 años, y desde luego puede figurar, él sí, con pleno derecho, en la lista de los grandes pianistas ciegos de la historia del jazz. Art Tatum, Lennio Tristano, Jeorge Shearing, Ray Charles o Tete Montoliu (puede confrontarse mi pequeño artículo en la página Tifloinforma.com).
En Jazzazza, Ignasi tenía la misión de acompañar a Patxi y también la de sobresalir en sus propios solos. En todo caso era un auténtico monstruo, marcando estrictamente tiempo y tempo, con la precisión de un piano roll, aquellas pianolas de primeros del XX que tanto difundieron el Ragtime de Joplin, Morton y otros.
Si dispusiéramos de un teclado de ocho octavas, como los teclados de los pianos, o mejor, si al Kawai de Joaquín le hubiéramos implementado Midi, y éste hubiera conectado con los dispositivos adecuados, podríamos haber desconectado de la red Cofrentes, y entonces Ignasi habría abastecido de luz a un par de buenos núcleos urbanos, corazón y energía hechos arte, durante dos horas y media, gracias a la generosidad de estos dos grandes músicos, Patxi e Ignasi.
Pero la lista de músicos de calidad no es pequeña en nuestra ciudad, y quiero desde acá rendirles a ellos un homenaje como se merecen, ya que pueden pasar desapercibidos por desgracia al gran público, porque tantas veces lo bueno es cosa de pocos; así que me atrevo a citar a unos pocos de estos buenos músicos, sin que se me molesten tantos otros que quedarán necesariamente fuera: los pianistas Carlos Sáez, Javier Bermejo, Antonio Mateo, Pedro Baños, Carmen Climent; los bajistas Jesús Gea, Pedro Molina, Sergio Valcárcel; los baterías Curro García, Sebastián Mondéjar, Andrés La Fuente, Federo, Chimy; la guitarra de nuestro querido Sopas, Roberto Jimeno, Charlton; los saxos Patxi, José Pérez; flautistas como Marcial Picó, el clarinete de Andrés Santos; las voces de Esther Eu, Malu, Cari o Paula... y tantos y tantos otros compañeros y amigos que como acabo de decir quedan ineludiblemente fuera y sin embargo están ahí, en tantas noches y tardes de Murcia región, incluso en restaurantes amenizando bodas, sin que el personal a veces sepa valorar por desgracia todo el trabajo y el potencial artístico que tiene delante.
Acercarnos al Jazz es acercarnos al buen gusto, al quehacer transparente y sutil, a la fuerza de los buenos sentimientos y al lenguaje de la cordialidad y del esfuerzo, como sucedía en aquellas plantaciones de esclavos de la Luisiana de quienes somos herederos, aunque tanto haya llovido desde entonces –mucho menos de lo que en algunos sitios hace falta-.
Además, como dice un buen amigo: “¡Donde hay música no puede haber nada malo!”
Pedro Egio
jueves, 17 de marzo de 2016
De quemar santos nada
DE QUEMAR SANTOS NADA.
No nos negaremos que la confusión reina hoy como nunca en la calle. Y que “ a río revuelto ganancia de pescadores”.
No nos neguemos que hoy como nunca necesitamos de una moral verdaderamente humana, laica, porque si la confesión puede ser acto que nos conduzca hacia el bien general, es cierto que también el perdón de todo y la compra de ese perdón –práctica demasiado frecuente- echan al traste con esa bondad.
El Obispo de Ipona, nos deja aún hoy perplejos cuando escribe anteponiendo precisamente este título ("Confesiones"), a muchas verdades realmente edificantes, pero está claro que hoy abundan muchísimo más, para desgracia del género humano los confesos impresentables, de valores harto dudosos. Y no se trata de arremeter contra las personas, de invocar a la sangre, de ser violentos, sino de lo contrario. La práctica de la hoguera, la “cruzada”, la doble moral está frecuentemente más vinculada al fundamentalismo, y somos muchos los que ya abominamos de éste.
No queremos que los recursos públicos, de todos los ciudadanos, se destinen a mero carnaval; preferimos que se destinen a salvar a los hombres y mujeres que pueblan este planeta, en España y en cualquier otro lugar.
Destinemos tanto caudal racional que hemos logrado amontonar con los siglos, tantas experiencias, a luchar por un planeta justo, por la igualdad, por el trabajo y por el bien común.
Un artículo periodístico no tiene por qué ser necesariamente un relato de hechos, relato que por otra parte nunca es puramente inocente, admitamos que en un artículo periodístico deben también aparecer sentencias sobre el quehacer, y sea ese un quehacer que nos dignifique en todo lo posible.
Quienes así pensamos no abogamos por quemar (dicho inequívocamente y sin más metáfora que la mínima que permita entendernos, presente incluso hasta cuando pedimos un vaso de agua) nada, y si volvemos a la metáfora, sea el egoísmo, la cerrazón mental, el burdo individualismo los que sean borrados del mapa.
Obviamente que nadie está en disposición de construir con una varita mágica “un mundo maravilloso", como que este mundo tampoco lo es a pesar de Leibnitz, y por supuesto tampoco es el peor a pesar de “Cándido”, el librito de Voltaire. Pero sí que casi genéticamente estamos llamados a hacerlo más habitable para todos.
Igualmente admitamos que si nuestras condiciones de vida mejoran, no alcanzarán tal condición por arte de birlibirloque, y más bien ha de suceder, parafraseando a la propia Biblia –ese libro de tantas culturas que podrían ser perfectamente hermanas- “con el sudor de tu/nuestra frente”.
Admitamos que lo que llamamos “Semana Santa” es un conjunto de siete días destinados a recordar, a ser posible en el rincón más profundo del corazón de cualquier creyente, a Jesús de Nazareth, y que nadie está autorizado a atacarla; admitamos que muchas veces la degradan los mismos que se llaman creyentes.
Admitamos que el pueblo tiene derecho a hacer pública su fe y revestirla de gestos externos que lo ensalcen. Pero admitamos igualmente que con frecuencia esas exteriorizaciones están huecas. Y obviamente admitamos la libertad del pueblo, y no le pongamos unas veces alas, y otras, "ley mordaza", a conveniencia de unos pocos.
En tal sentido es bien loable que un conjunto de ciudadanos, de los buenos, en entendiendo ahora (y porqué no siempre) por tales, aquellos que defienden la redención de todos y no sólo de los privilegiados, se unan en torno a una idea sencilla: la de reclamar, pacíficamente, educadamente, pero con el tesón de los convencidos en que proceden correcta e incluso sabiamente, la laicidad de las instituciones que conforman el Estado español.
Esta petición de ideas por otra parte está sostenida los 365 días del año –o 366 para el caso del que transitamos-.
Igualmente esta bendita pretensión no desentona con todas aquellas sostenidas con tanta insistencia por doquier, respecto a la manutención de los servicios que hacen posible una vida justa, sea en primer término la manutención pública de la salud, la educación a la altura de lo que la humanidad del XXI se merece y la igualdad social y económica. Por supuesto, según criterios distributivos si se quiere, pero cuidado que estos criterios no autorizan en absoluto a que un 1 por ciento de la humanidad tenga todos los recursos principales y el resto, más o menos escalonadamente deba prescindir de ellos, hasta llegar a una base de la pirámide en que tantos muerden polvo.
No consienta nadie tal cosa, aunque sólo sea en aras del buen gusto, y menos los
religiosos, de la confesionalidad que se quiera, que en sus mentes esto suceda en esta semana que ya no es de siete días y me temo que tampoco muy santa.
La humanidad, más que nunca debe, modestamente me parece a mí, rehacer la santidad de esta semana, que también nos toca transitar juntos.
¡Todos, pero todos, nos merecemos una buena semana santa!
Pedro Egio
No nos negaremos que la confusión reina hoy como nunca en la calle. Y que “ a río revuelto ganancia de pescadores”.
No nos neguemos que hoy como nunca necesitamos de una moral verdaderamente humana, laica, porque si la confesión puede ser acto que nos conduzca hacia el bien general, es cierto que también el perdón de todo y la compra de ese perdón –práctica demasiado frecuente- echan al traste con esa bondad.
El Obispo de Ipona, nos deja aún hoy perplejos cuando escribe anteponiendo precisamente este título ("Confesiones"), a muchas verdades realmente edificantes, pero está claro que hoy abundan muchísimo más, para desgracia del género humano los confesos impresentables, de valores harto dudosos. Y no se trata de arremeter contra las personas, de invocar a la sangre, de ser violentos, sino de lo contrario. La práctica de la hoguera, la “cruzada”, la doble moral está frecuentemente más vinculada al fundamentalismo, y somos muchos los que ya abominamos de éste.
No queremos que los recursos públicos, de todos los ciudadanos, se destinen a mero carnaval; preferimos que se destinen a salvar a los hombres y mujeres que pueblan este planeta, en España y en cualquier otro lugar.
Destinemos tanto caudal racional que hemos logrado amontonar con los siglos, tantas experiencias, a luchar por un planeta justo, por la igualdad, por el trabajo y por el bien común.
Un artículo periodístico no tiene por qué ser necesariamente un relato de hechos, relato que por otra parte nunca es puramente inocente, admitamos que en un artículo periodístico deben también aparecer sentencias sobre el quehacer, y sea ese un quehacer que nos dignifique en todo lo posible.
Quienes así pensamos no abogamos por quemar (dicho inequívocamente y sin más metáfora que la mínima que permita entendernos, presente incluso hasta cuando pedimos un vaso de agua) nada, y si volvemos a la metáfora, sea el egoísmo, la cerrazón mental, el burdo individualismo los que sean borrados del mapa.
Obviamente que nadie está en disposición de construir con una varita mágica “un mundo maravilloso", como que este mundo tampoco lo es a pesar de Leibnitz, y por supuesto tampoco es el peor a pesar de “Cándido”, el librito de Voltaire. Pero sí que casi genéticamente estamos llamados a hacerlo más habitable para todos.
Igualmente admitamos que si nuestras condiciones de vida mejoran, no alcanzarán tal condición por arte de birlibirloque, y más bien ha de suceder, parafraseando a la propia Biblia –ese libro de tantas culturas que podrían ser perfectamente hermanas- “con el sudor de tu/nuestra frente”.
Admitamos que lo que llamamos “Semana Santa” es un conjunto de siete días destinados a recordar, a ser posible en el rincón más profundo del corazón de cualquier creyente, a Jesús de Nazareth, y que nadie está autorizado a atacarla; admitamos que muchas veces la degradan los mismos que se llaman creyentes.
Admitamos que el pueblo tiene derecho a hacer pública su fe y revestirla de gestos externos que lo ensalcen. Pero admitamos igualmente que con frecuencia esas exteriorizaciones están huecas. Y obviamente admitamos la libertad del pueblo, y no le pongamos unas veces alas, y otras, "ley mordaza", a conveniencia de unos pocos.
En tal sentido es bien loable que un conjunto de ciudadanos, de los buenos, en entendiendo ahora (y porqué no siempre) por tales, aquellos que defienden la redención de todos y no sólo de los privilegiados, se unan en torno a una idea sencilla: la de reclamar, pacíficamente, educadamente, pero con el tesón de los convencidos en que proceden correcta e incluso sabiamente, la laicidad de las instituciones que conforman el Estado español.
Esta petición de ideas por otra parte está sostenida los 365 días del año –o 366 para el caso del que transitamos-.
Igualmente esta bendita pretensión no desentona con todas aquellas sostenidas con tanta insistencia por doquier, respecto a la manutención de los servicios que hacen posible una vida justa, sea en primer término la manutención pública de la salud, la educación a la altura de lo que la humanidad del XXI se merece y la igualdad social y económica. Por supuesto, según criterios distributivos si se quiere, pero cuidado que estos criterios no autorizan en absoluto a que un 1 por ciento de la humanidad tenga todos los recursos principales y el resto, más o menos escalonadamente deba prescindir de ellos, hasta llegar a una base de la pirámide en que tantos muerden polvo.
No consienta nadie tal cosa, aunque sólo sea en aras del buen gusto, y menos los
religiosos, de la confesionalidad que se quiera, que en sus mentes esto suceda en esta semana que ya no es de siete días y me temo que tampoco muy santa.
La humanidad, más que nunca debe, modestamente me parece a mí, rehacer la santidad de esta semana, que también nos toca transitar juntos.
¡Todos, pero todos, nos merecemos una buena semana santa!
Pedro Egio
jueves, 11 de febrero de 2016
HELMUT WALCHA, El órgano de LA Laurenskerk de Alkmaar y R.N.E. Clasíca.
Quiero referirme a
estas tres cosas a la vez, lo que es posible porque están interrelacionadas,
desde que el día 6 de este bisiesto mes de Febrero mi querida y nunca
suficientemente ponderada emisora de radio le dedicó un programa a este
especialísimo instrumento. Y más especial al serme recordado en él que mi tan
admirado en toda justicia como se verá- HELMUT WALCHA se sirvió del mismo para
sus grabaciones de la Integral de J.S.BACH, CORONÁNDOSE ASÍ TODO UN CUARTETO DE
CATEGORÍA: INSTRUMENTO, EJECUTANTE, EMISORA Y COMPOSITOR.
Así resume Raúl
Deltoro, director y presentador del programa El Órgano en Radio Clásica, que se
emite los sábados de 9 a 10h.s, el contenido DE la emisión A QUE me REFIERO EN
TAL DÍA:
“el gran órgano de
la Laurenskerk de Alkmaar ha sido utilizado para importantes grabaciones del
repertorio barroco germánico. Hace varias décadas
lo utilizó Helmut Walcha en su integral de J.S. Bach, y
después de su reciente restauración grabaron en él organistas como Piet Kee,
Gustav Leonhardt o
Jacques van Oortmerssen. En el programa de hoy trataremos de
la historia de este importante instrumento y escucharemos diversas grabaciones
efectuadas
en él en las últimas décadas.”
Y Raúl Deltoro se
torna como yo, lugar de anudamiento de estas tres realidades tan cualificadas a
las que me vengo a la vez refiriendo
Respecto de este
especial órgano –y los órganos de tubos por naturaleza son todos especiales,
esto es, casi individuos únicos en su especie- no voy a añadir aquí nada, por
fuera de que es de tres teclados más Pedalier y máquina excepcional para la
literatura del género del Siglo XVIII, literatura volcada en pentagrams claro.
Respecto de Radio
Clásica tampoco es necesario que señale aquí nada, por cuanto que a ella sí me
he referido con frecuencia en este lugar, y en concreto no hace mucho, por
ejemplo, al ponderar los brillantes 50 años de sevida en las ondas de la
Frecuencia Modulada: frecuencia analógica que por fin permitía vehicular música
de calidad; quiero decir, que como muchos pueden saber: una emisora dedicada al
menester de la nuestra apenas tiene sentido en la franja media de las ondas
descubiertas por Hertz, sin duda otro monstruo del 20, prácticamente coetáneo
de WALCHA.
Pero quiero
ponderar más precisamente a WALCHA, quien, siendo ciego total interpreta a
registra en el Disco la obra completa para órgano de BACH y aun otras
interesantes piezas, igualmente incluso en el Clave. Desde luego pque para mí
son bien queridos sus registros de BACH,
ambos conservados por mí como auténticos tesoros: la edición en Binilo en 12
disco y la de otros tantos ya remasterizada digitalmente; hubo una edición
anterior en monoaural que no poseo y que me interesa menos por la limitación de
la calidad sonora de este sistema.
Es casi
inconcebible que una persona ciega pueda memorizar tan basta producción
organística e igualmente casi inconcebible que se pueda ejecutar con tal
maestría y limpieza: casi no hay palabras, y por eso me detengo aquí,
recomendando la búsqueda de este personaje en la Wikipedia por ejemplo y
dejando acá el link a programa de radio de tanta altura sábado tras sábado. En
sus podcasts podemos seguir la historia de estos instrumentos y escucharlos a
placer:
http://www.rtve.es/alacarta/audios/el-organo/organo-organo-laurenskerk-alkmaar-holanda-06-02-16/3476060/
Pedro Egio
domingo, 7 de febrero de 2016
Me digo: “¡escribe en el periódico, Pedro!”:
Me digo: “¡escribe
en el periódico, Pedro!”: sí, “¡haz algo de provecho!”, mientras se suceden
campañas y más campañas electorales desde hace casi un año. No, ese no es el
mejor de los momentos para escribir, porque otros pueden hacerlo mejor que uno y
de manera más provechosa al conjunto. Pero ahora como que algo me impulsa a
clamar: ¡basta de impotencia y de ccinismo!, es preciso, me parece a mí preciso
al menos, indicar con Marina Garcés que “Nuestros enemigos son el cinismo y la
impotencia”.
Los curas nos enseñaban de pequeños, cuando algunos
intentábamos creer en sus palabras mientras otros zanganeaban y luego treparon
a los puestos de lresponsabilidad en nuestra sufrida sociedad a lo peor
alardeando de creyentes no siendo más que fariseos- que mundo, demonio y carne
eran los enemigos; ¿enemigos de qué?, ¿de esta nada que somos mientras otros
destruyen esa sociedad y su planeta; más nihilismo quizá que el nihilismo en
que hoy andamos; este es el problema: el Nihilismo criticado por NIETZSCHE, no
promovido o querido por él: qué mal se le sigue entendiendo, o cuanto se le
desatiende; a veces es mejor, porque al antenderle se le atiende mal y esto es
más grave.
Pues yo me atrevo a
escribir acá que ahora nuestros enemigos son la impotencia y el cinismo; no
digo directamente que nuestros amigos tengan necesariamente que ser trocados
por determinada formación política y por la filosofía misma; hay muchas
actitudes políticas que pasan por fuera de Podemos e incluso van más allá de
ella, que a mí particularmente me
parecen interesantes, más allá de que algunos se meen aquí o allí o quieran
arrebatarnos nuestra segunda vivienda, cosa que está por ver si está en su
programa, o que incluso feacientemente no está en él, sólo que aquellos que
iban a Misa y se dan la paz con las manos manchadas (como rezaba y reza una célebre
canción de Agua Viva, un interesante grupo Folk de los 70),) están gustosos de
calumniar y difamar, con tal de continuar con sus prevendas, a fuer de dejarnos
a los demás sin tuétano.
Sí, Marina,. Estoy
de acuerdo contigo, compañera filósofa, aunque yo sea esta ruindad de filósofo
que soy, en que impotencia y cinismo son enemigos del hombre que quiera
emanciparse de tanta mierda; y cuando esto pienso pienso en un sinfín de cosas:
como por ejemplo, cuán interesante seguirá siendo por tiempo incalculable MARX
a pesar de que esté así de estigmatizado, por aquellos fariseos e incluso estos
jovenzuelos de ahora, que “piensan” que se las saben todas; qué de gran valor
hay en HEIDEGGER, SARTRE, FREUD, WITTGENSTEIN, O KANT y qué pocas ganas tiene tanto
cínico de que nuestros hijos los lean aunque sea en un breve comentario de
texto: ¿porqué será?
¡Ah, jajá!, porque
ellos, instalados en el poder como están no andan dispuestos a que los
descabalguemos y prefieren dar fuelle a los bancos, a la economía de mercado,
esa lavadora que no deja tejido sano; porque para ellos pensar es incluso malo:
es un defecto del hombre, como escribía BRETCHE en aquel elocuente y querido
poema: “Catón de guerra”. Así pues, cuanta menos filosofía en nuestros centros
de enseñanza mejor; y mientras siguen vomitando su bilis y sacando pecho,
diciendo que son los salvadores de la patria y que todo lo hacen para el
pueblo: ¡ mienten dhaciendo política de espaldas al pueblo como déspotas
ilustrados y aun contra el pueblo, como verdaderos belcebúes, o sea: el mismo
primer enemigo del alma según predicaban aquellos nuestros casi entrañables
–algunos- curas que nos sermoneaban en los ejercicios espirituales de pequeños,
mientras el propio demonio ya se arrellanaba en su sillón pensando cómo podía
dar más por ... saco a la humanidad casi por completo, a la carne y al mundo
entero, enemigo que descuida e incluso escupe a los otros enemigos.
Ser “potentes”,
pero en el sentido de cambiar precisamente el sentido de las cosas, instaurar y
pensar un orden mejor: esa es una tarea que compete a todos pero en la que la
filosofía puede y debe usar su candil aunque sea para sumirnos en el laberinto
por momentos: preferible es el laberinto a la celda: a esta celda gigante en
que tantos están sin trabajo, los jóvenes se han de marchar de España, aquél
anda preocupado con que no se vayan –no sé a dónde- los catalanes, o caen los
servicios esenciales para esa mayoría que es sostén de la sociedad.
Y mientras algunos
ciudadanos traicionando a Murcia, y fariséicamente, entregando nuestros centros
de enseñanza a la iglesia más farisea que hoy nos toca soportar; menos mal que
parece haber otra iglesia y un papa que poco tiene que ver con el zafio, y
negado a toda reflexión de su precedente.
Sí, Marina, si
lectores: superemos la impotencia en la medida de lo posible y “sapérete aude”,
que decía el otro.
Y por favor: quien
entienda y pueda consulte http://www.lamarea.com/2016/01/04/80285/
(Artículo al que hago acá cumplimiento).
(Artículo que se publicó en el Espacio del Foro ciudadano de la Opinión de Murcia ayer día 6).
Pedro Egio
jueves, 7 de enero de 2016
Actualizada mi página web
Hoy, 7 de Enero, se cumplen 29 desde que nació mi
hija;siendo yo en aquel entonces profesor de Filosofía en el Instituto María
Cegarra Salcedo de La Unión.
Es para mí una satisfacción que en este entrañable
aniversario poder decir que mi modesta página web ha sido actualizada,
reflajando algo más y mejor de mí. Quiero dedicarle la misma a María José Egio
Rubio, y la misma vida entera que excede de la suya. Quizá exagero un poco,
pero es que además, sin algo de exageración nunca puede haber arte ni siquiera puede
amarse mucho el saber.
Sea bienvenida pues
esa exageración “de la buena”, aquella que crea, que impone un orden sutil por
encima de lo desmembrado e insoportable de “lo real” en el sentido en que
Jacques Lacan emplea este término, ciertamente eurístioc y novedoso en su
momento: lo real como desmembración, como la opacidad no codificada, que se
entrelaza como en aquellos tresillos (anillos encadenados entre sí) con lo
imaginario y lo símbólico: todo ello es reflexión de esta verdadera lumbrera del
psicoanálisis y el Estructuralismo de fines del S.XX.
Aún hoy día nos
queda el arte, la palabra, el gestor creador y reivindicador, de otros órdenes,
más cómodos, más ponderados, aunque los mercachifles, esos que Jesús expulsó
del templo 3 días antes de ser prendido en el monte de los olivos por el poder
Imperial (Juan 2, 13-25).
Hacer arte no ha de
ser sinónimo de quietud, contemplación, pasividad estética, sino el moverse
incluso en varios órdens para decir, aquí estamos, y en muchas ocasiones
precisamente instalados frente a la mezquindad, al interés excesivamente
privado.
En todo caso
ofrezco en esta página una entrada a mis disquisiciones más o menos airosas en
este blog, a propósito de temas de interés general y de la Polis, y otras demandas
sectoriales, relacionadas por ejemplo con la accesibilidad para los
discapacitados a bienes generales; en el etiquetado se observará las diversas
tendencias de mi discurrir más o menos lucido y lúcido desde mi posición
privilegiada y a la vez dramática de que hizo su profesión principal la de
enseñar a amar el saber. Igualmente mi faceta de intérprete y creador, a la
altura en que puedo estarlo, que no es tanta como para estrellarme si me caigo,
si bien debo procurar no caerme y seguir estando.
Si quieres
comprobar todo esto y de vez en cuando darte una vuelta por ahí visita http://www.pedroegio.com”>Página
oficial de Pedro Egio
En fin, espero no
estar ni chocheando ni haciendo perder el tiempo y todo lo hago por si sirve de
algo, y por supuesto ese algo en mi caso no es la faltriquera, sino al terreno
de la
Mostración de que en efecto hacer algo para que las cosas
mejoren un poco siempre es posible.
Pedro Egio.
domingo, 13 de diciembre de 2015
Texto aportado al Día de los derechos humanos, 10 dic 2015
El siguiente texto me fue pedido por el Foro Social de Murcia:
http://www.nodo50.org/forosocialregionmurciana/
Hoy es el día de los Derechos humanos.
http://www.nodo50.org/forosocialregionmurciana/
Hoy es el día de los Derechos humanos.
Cierto es que el día de los derechos humanos para las personas con discapacidad se celebra por su parte el 3 de Diciembre, pero dado que los discapacitados somos personas pues viene bien asomar por acá también la cabeza para incidir en nuestros derechos, como personas y personas con esta afección en mayor o menor grado: la discapacidad, de tan diversa índole: física o psíquica y hasta de ambas en algunos casos.
“En todo el mundo, casi una de cada 10 personas vive con una discapacidad y, según estudios recientes, las personas con discapacidad constituyen hasta un
20% de la población pobre de los países en desarrollo. Muchas personas con discapacidad siguen encontrando obstáculos para participar en sus comunidades,
y a menudo se ven forzadas a vivir al margen de la sociedad. Con frecuencia están estigmatizadas y discriminadas, y suelen verse privadas de derechos básicos
como el derecho a la alimentación, la educación, el empleo y el acceso a servicios sanitarios y de salud reproductiva. Muchas personas con discapacidad
también son internadas en instituciones contra su voluntad, lo que constituye una vulneración directa del derecho a circular libremente y el derecho a”.
vivir en la comunidad propia.”
Así reza el texto justificativo de la Convención para los derechos de los discapacitado de las naciones unidas.
hete aquí que constatamos que el ser humano, este que escribe sobre sus derechos, es de lávil memoria: con facilidad olvida dónde ha dejado tal cosa o tal otra, e incluso también sus derechos y deberes in indisolublemente unidos. Hay pues que escribirlos, celebrarlos, para intentar evitar ese lapsus que es el olvido o esa falta de potasio, que muchas veces suele acaecer por descuidos, o, a lo peor, por intereses inconfesables.
Sí: el día 3 de Diciembre fue el día de los derechos de las personas con discapacidad y hoy el 10 de diciembre, es el día de los derechos de todas las personas: escrribámoslo así pues, personas escribientes, lectoras, para que nosotros mismo los recordemos y tendamos a ponerlos en práctica: y queden los intereses inconfesables para aquellos que lejos de mirar al bien común miran a su propia faltriquera: cosa que por desgracia comprobamos que sucede con harta frecuencia.
Pero escribámosles a esas personas, digámosle, que no olviden, que respeten: al planeta y a cada un de sus habitantes: aunque estas personas por lo general también son terriblemente discapacitadas: son sordos a las palabras y ciegos para leer y recordar ciertas cosas. Y a pesar de que escribir a veces también pueda tender a hacernos olvidar como indicaba Platón en su mito de Thamus y Theut sobre la escritura.
Muchas gracias.
Pedro Egio.
domingo, 22 de noviembre de 2015
50 años de R.N.E Clásica
“Música clásica on
lyne”
http://www.rtve.es/radio/radioclasica/
Tal d’ia como hoy
abr’ia sus emisiones RNE Cl’asica, as’i llamada en la actualidad< fue pues
el 22 de diciembre de 1965, d’ia de Sta Cecilia, patrona de los m’usicos, en un
pa’is en que siempre est’abamos con los cirios encendidos, ¡ay señor!, pero al
menos esto fue acontecimiento de un calado incalculable, de las cosas buenas
que hemos de celebrar, de esas bocado de cardenal que no suceden a cada paso en
nuestras tantas veces castigadas vidas.
Que una emisora de la categoría de Radio
Clásica (de la R.N.E.)
esté tan vivita y coleando ya con cincuenta años.
Claro que insisto:
es estupendo que lo bueno dure, porque además parece que lo que más perdura es
lo malo; pues no: aquí tenemos un ejempl o de que si eso es así hay una
excepción de verdadero calado: la radio clásica, de la música clásica en línea
y con una calidad mantenida prácticamente por igual en este medio siglo, en
cuanto a sus comentarios, sus profesionales, su programación, la amplitud de
sus miras y de su objeto de emisión, que no se ciñe sólo a los compositores
clásicos, que aborda también a la rabio actualilidad, a la música electrónica
“selecta”, el folk explicado con categoría y rigurosidad, el jazz, el flamenco,
com profesionales como la copa de un pino, sabodores y gustosos de su trabajo,
técnicos estupendos y un arsenal de artista como todo el parnaso musical
juntito e incomensurable;
Os propongo pues este
enlace mientras perdure, que ojalá sea tanto esos siglos que le deseo a esta
Radio esencial en la educación y el divertimento más estético de este país y de
cualquier país si ello fues posible:
es imposible
referirme en otra manera a este para mí primordial asunto, que casi conozco
desde su primer día; una visita a su web nos dará idea de lo que acabo de
escribir.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/programa/especial-50-anos-radio-clasica/3393847/
Pedro Egio
martes, 27 de octubre de 2015
Stote perfecti sicut voster pater celestialis perfectus est
A veces me digo,
cómo proceder en muchos asuntos vitales: soy lcdo en filosofía pura, con
calificación máxima y fui catedrático de filosofía en enseñanza media: sé de
ética, moral, de Platón y de todos aquellos que consagraron su vida a querer
saber con autenticidad y rigor; y sin embargo, en el marasmo de códigos morales
es cierto que recuerdo esta frase evangélica, este mandato casi maravilloso,
aun siendo como soy desde hace tiempo nada creyente sin más, vaya, desde que
inicié el estudio de la filosofía con rigor de facultad universitaria en la de
Murcia, a la sazón de un nivel más que aceptable por aquellas fechas y aun
ahora aunque ande yo más despistado de su funcionamiento actual, si bien no del
todo.
Este mandato
b´blico (Mt. 5, 48) golpea en su formulación latina, donde perfecto ha de
entenderse tal cual e incluso en su sentido de “acabado” (perficio), si bien
choca a nuestra manera de ver las cosas actual esto de ser acabado, inmóvil
moral y vitalmente, en este mundo de la prisa, el cambio, el juego, la máscara,
etc. Etc.
Y sin embargo, a
mí, quasi ateo confeso, y digo bien el quasi, me golpea la sentencia: y a
veces, cuando no sé bien como ser, pues me brota en el centro de mi alma,
cabeza, también corazón: todas palabras analogías como la mayoría de las
palabras; es como cuando Platón o Aristóteles y todos los demás pensadores
hasta la fecha hablan del tema y nos proponen tender hacia el bien, la
felicidad y todo esto similar, sin poder decir luego a renglón seguido mucho
acerca de qué sea eso: recuérdese por ejemplo La república en sus libros VI y
VII, las preguntas de Glauco y las respuestas de Sócrates, incluído el simil de
la línea y el mito de la caverna.
En fin: con todo
puede que funcione alguna intuición ahí que parece decirnos: si tenemos padre
este es perfecto y ese debe ser nuestro camino; esta es una sentencia cristiana
aunque cierto es que reviste diversos tintes como diversos son los tintes de
las diversas sectas por así decir del cristianismo, resumibles en catolicismo y
protestantismo.
Esto entronca
también sobre cómo vemos los amantes del saber la figura del Maestro Jesús;
bueno, mi visión del maestro coindic con la visión del mismo de Kant, Marx,
Nietzshche o, Satre o Freud: mis filósofos de cabecera.
Y en fin: sto
fecti, seamos perfectos, como cabe decir a alguien que está no en lugar del
maestro, si de los hermanos, por si da resultado y mejoramos incluso nuestras
condiciones de vida en común.
sábado, 18 de abril de 2015
La crisis, TOLSTÓI, MARX Y otros amigos.
Recientemente he
tenido oportunidad de volver a releer “Guerra y paz”, después de más de treinta
años, y en esta ocasión ha vuelto a llamarme poderosamente la atención su largo
Epílogo, por encontrarse en él explícitamente toda una teoría de la Historia, del sentido, si
lo hay, de los acontecimientos humanos. El gran escritor ruso, ortodoxo confeso
y practicante hasta su muerte, intenta acá conciliar libertad de la acción
humana, necesidad de los hechos históricos y un tercer elemento: un Dios que de
alguna manera debe participar en la historia. Y es que difícilmente un creyente
podrá concebirlo como espectador imparcial.
La solución de TOLSTÓI
no está exenta, obviamente, de inteligencia: la moderna metodología histórica –dice-
debe estudiar lo que ocurra (sea la guerra entre Napoleón y Alejandro y la paz
posterior, etc., etc.) desde el prisma kantiano de la dualidad entre la teoría
o la ciencia y la libertad en la práctica del quehacer humano, individual o colectivo,
pero reservando a Dios la libertad absoluta, del máximo general ordenador, que
en nada se contamina con la materia, pero que, misteriosamente para nuestra
razón, atrae hacia sí todo lo que existe.
Y ahora permitidme
que intente reflexionar desde la situación que actualmente vivimos, de
dramática crisis, primero económica, pero a la par social y de valores del
sistema capitalista. Entresaca un servidor al menos una enseñanza que me parece
mucho más interesante desde el punto de vista humano: la de KARL MARX. Y
atención que no busco levantar tópicos, marear la perdiz sin más. Creo que hay
tantas virtualidades en este pensador, tan demonizado cuando se critican ensayos
políticos inspirados en él, que traigo ahora una de ellas que me parece totalmente
pertinente: sus constantes afirmaciones en el sentido de que el hombre, y sólo
él, es autor de su historia. En efecto: no hay automatismos, sobre todo para el
primer MARX: la historia no se desenvuelve con total determinación como
defendía su maestro HEGEL: es el quehacer más o menos libre del hombre el que
la hace caminar en un sentido u otro, con uno u otro tempo, perpetuando la esclavitud o
posibilitando la liberación: en su mano está arribar a este o aquel lugar. El
hombre, si se falsea, si se aliena, puede despistarse largo trecho hasta
conseguir la justicia social, la anhelada mayor o menor igualdad.
Obvio que hay otras
visiones de la historia, que pueden ir desde la exaltación del progreso humano
tantas veces manida por el Capitalismo, hasta visiones en sentido contrario hoy
también frecuentes, por ejemplo desde el lado del pensamiento ecologista, que
avisa del retroceso en las condiciones ambientales y el peligro letal que
comporta esto. O esa otra visión muy interesante del lado de NIETZSCHE o M.
FOUCAULT, señalando la circularidad de la historia, fijándonos en los
componentes siempre en juego: inconsciente y brutal poder, idénticas fuerzas
“ciegas” siempre operando en todo discurrir teórico o práctico. Igualmente a
considerar la afirmación wittgensteiniana de que de estas cosas de la Metahistoria no puede
hablarse con exactitud, simplificando, porque no forman parte de los hechos mismos
reales o posibles, del mundo: es una tarea ociosa; y si además tediosa, pues sea obviada sin problema.
Pero hete aquí que
llama poderosamente la atención cómo el ser humano es capaz, o peor, incapaz,
de afrontar sus propias crisis, incluso hoy día que tan listos nos creemos,
fabricando gabletss, aviones, móviles, o sosteniendo una “nube” que virtualmente
nos hace funcionar aunque realmente no valga todo ello para vivir mucho mejor o
más justamente, como lícito es desear. Hete aquí que en pleno siglo XXI parece
que MARX es un analista de las cosas mucho más usable –expresión hoy de moda-,
señalándonos que si nadie hace algo toda la imaginería de Don Francisco
Salzillo, Benlliure o el Berruguete que
camine por nuestras calles, los coros de ángeles ni el mismo Dios van a hacer
mucho por nosotros; apuntando que sólo el hombre, por desgracia quizá, es
protagonista de lo que acá se cuece: de lo bueno en tanto bueno, de la
explotación y la crueldad humanas en tanto que crueldad y explotación.
El cómo hacer, la
cuestión del fin y de los medios, no es ahora fundamental aunque huelga decir
que la inmensa mayoría de personas de mi edad no creo vaya ahora a defender una
revolución sangrienta, pero ello no invalida todo lo anterior y el principio
evidente de que si algo no funciona para la inmensa mayoría debe ser revisado,
o incluso cambiado en profundidad, y que tal no es tarea sino de nosotros
mismos, y ante todo de los afectados: una inmensa mayoría, sostén por cierto, para
mayor contradicción, de esta misma sociedad enferma.
Qué sería de esta
sociedad si todas las fuerzas alienadas hoy, extrañadas en pasear imágenes,
encontrarlas, sudarlas, remirarlas, llorarlas, hablarlas -o incluso toda la
estampida festiva primaveral- se
dedicaran con idéntico ahínco en levantar la protesta, hacerse conscientes de
lo que hay, manifestarse y al menos votar organizadamente, teniendo en cuenta
que no hay mundo celestial que nos salve ni tampoco lo harán los que promulgan
que todo está bien y que basta con unos cuantos retoques o recortes más.
Puede que la historia adquiriera tintes más humanos, y más
aún si esas fuerzas aprenden decididamente a bogar en una misma dirección: la de la reconquista de
la igualdad social.
Pedro Egio.
miércoles, 18 de marzo de 2015
La última anécdota que conservaré de del gran CIFU.
En la madrugada de ayer, 17 de Marzo de 2015, CIFU terminaba el tema de su propia vida: 74 años muchos de los cuales, sobre todo los 44 últimos en diversas emisoras de radio, dedicados a hablar de jazz, explicar jazz, hacer escuchar jazz, repasar intérpretes, formaciones, eventos de esta manifestación privilegiada de la música de los dos últimos siglos de occidente.
Yo subí a tocar un poco con otros amigos, asistiendo a reuniones espontáneas de músicos que se realizan en un determinado lugar, una “casica” así llamada, en la zona de Aljezares, en Murcia. Nos juntamos allí, tres pianistas, tres baterías, dos bajistas, un guitarrista, y la voz de uno de los pianistas, que se atrevió a hacerse un Body and soul maravilloso. Lindo quehacer, que más que quehacer es casi todo él un placer, el rotar en los solos, el ceder instrumentos, el ir a ritmo, el ponerse de acuerdo en estructuras, comienzos, finales, el ceder preponderancia al otro, el ser arropado por el otro, el atreverse acá a experimentar, acullá a sujetarse en pro del bien común: la estética, el arte, el goce, la alegría, también el llanto, el llanto negro del azotado en la plantación, mezclado con el ritmo lujurioso y la demanda imperiosa, como también debe ser… La cerveza, no en exceso para poder seguir golpeando platos, pulsando cuerdas, tecleando en el piano que Andrés gentilmente ha donado a la casa para acomodarse mejor también a su nueva situación, para poder seguir insuflando notas a su clarinete en el nuevo piso probablemente sin que choque con esa mole de sonido en potencia, probablemente, pero no lo ha vendido: lo ha dado a la “casica”: gente entrañable, sumamente querida para mí, porque me acojen con mis excentricidades, aunque convencido estoy de que muchas de ellas también fructíferes: por eso los quiero y cuando me es posible los visito, siempre procurando aprender porque todos son mejores que yo: llevan más tiempo en el ruedo.
Sin embargo, voy estando satisfecho, aun a sabiendas de que he de encontrarme naturalemente en el mismo sitio que CIFU antes que la mayoría de ellos: en el cementerio claro. Bonito sería, sin duda, que hubiera allá lejos o no tanto, una casica de estas eterna, con swing sin final, walkirias candando como Ella ypianos áureos de tensas cuerdas celestiales; dúdolo mucho, de una u otra forma yo caminaré este más o menos desértico camino antes que la mayoría de los compañeros que desde hace unos ocho años tengo el gusto de conocer.
Y ahora viene de nuevo la mención a CIFU, porque hete acá que debí abandonarlos el domingo cuando aún quedaban unos pocos haciendo música, a fin de llegar a casa cuando preveía más o menos; y he aquí que cuando me meto en el sobre y me coloco los auriculares, contento por la hazaña de haber estado por allá con mis dificultades de movilidad y mi timidez que no venzo muy fácilmente, escucho con claridad meridiana los sones inconfundibles de buenos músicos de jazz; no recuerdo qué tema era exactamente; sí preciso que coloqué, como casi la única emisora que escucha en radio, RNE radio 2, radio clásica. Y después la inconfundible voz de CIFU y sus explicaciones. En seguida, emocionado en ese momento más por la música, me levanto y escribo wahts app a mi amigo Javier, uno de los pianistas: “parece que todvía estoy con vosotros”.
Vuelvo al lecho y entonces me quedo aún más maravillado: escucho Caravan, no recuerdo, perdonad ahora, aunque el post cast está ahí: programa del domingo 15 de Marzo de 2015, bueno, de 24 h.s a una del lunes. Me quedo exultante de júbilo: Caravan había sido atacado por mí una hora antes, e incluso nos había llevado a intentar profundizar en su estructura: mi inexperiencia la hacía como A B; la sabiduría de Javier me indicaba: “muchacho: A A B A, todos estos temas de la época tomaban esta forma”. Yo he repasado muchas versiones de Caravan: predomina esta, pero hay también interpretaciones en A B, aunque las menos, que tiene la virtualidad de no hacer tan repetitivo el live motif del tema; incluso Duke Ellington lo interpreta así, en A B, en más de una ocasión; yo estoy escuchando al propio Duke Ellington, el autor, a la sazón, con varias grabaciones en A B;,aunque si se trata de una vieja caravana atravesando el desierto americano pues quizá no es descarnada la insistencia en las Aes, en todo caso
un tema increíble: pues allí estaba, programado por CIFU precisamente esta noche.
Y otra infeliz casualidad: ayer CIFU va y se baja de esta penosa caravana de la vida y decide descansar. Un loco y paranoico, estado a veces no tan alejado de mi manera de funcionar, diría: vaya, he precipitado la muerte de CIFU: un maníaco depresivo, me callo la relación que yo pueda mantener con este padecimiento, podría decir: CIFU me ha pasado el testigo del jazz, no para hacer rradio como él, no tengo esa paciencia, sino para llevar a la urgencia de las teclas este maravilloso gusano del jazz cada vez con más ahínco y con más clase. ¡Ojalá!
El tema interpretado por la big band de Ellington al que me refiero está en “The popular Ellington”; también tengo otra grabación de este con Paul Gonzalves, igualmente en A B. Poseo muchas versiones más, de Monk, en el disco que le dedica a al Duke, y de muchos otros pianistas más: Tommy flanagan, Earl Hines, McCoy Tiner, pero no he chequeado este aspecto, aunque por encima sí es posible que venga resolviéndose el tema en A A B A con más frecuencia hasta la actualidad.
Dedicado con muco cariño a mis compañeros en el jazz en Murcia, a sabiendas de ser un novato ya aspirando a veterano, aunque sólo sea por mis canas.
a
Yo subí a tocar un poco con otros amigos, asistiendo a reuniones espontáneas de músicos que se realizan en un determinado lugar, una “casica” así llamada, en la zona de Aljezares, en Murcia. Nos juntamos allí, tres pianistas, tres baterías, dos bajistas, un guitarrista, y la voz de uno de los pianistas, que se atrevió a hacerse un Body and soul maravilloso. Lindo quehacer, que más que quehacer es casi todo él un placer, el rotar en los solos, el ceder instrumentos, el ir a ritmo, el ponerse de acuerdo en estructuras, comienzos, finales, el ceder preponderancia al otro, el ser arropado por el otro, el atreverse acá a experimentar, acullá a sujetarse en pro del bien común: la estética, el arte, el goce, la alegría, también el llanto, el llanto negro del azotado en la plantación, mezclado con el ritmo lujurioso y la demanda imperiosa, como también debe ser… La cerveza, no en exceso para poder seguir golpeando platos, pulsando cuerdas, tecleando en el piano que Andrés gentilmente ha donado a la casa para acomodarse mejor también a su nueva situación, para poder seguir insuflando notas a su clarinete en el nuevo piso probablemente sin que choque con esa mole de sonido en potencia, probablemente, pero no lo ha vendido: lo ha dado a la “casica”: gente entrañable, sumamente querida para mí, porque me acojen con mis excentricidades, aunque convencido estoy de que muchas de ellas también fructíferes: por eso los quiero y cuando me es posible los visito, siempre procurando aprender porque todos son mejores que yo: llevan más tiempo en el ruedo.
Sin embargo, voy estando satisfecho, aun a sabiendas de que he de encontrarme naturalemente en el mismo sitio que CIFU antes que la mayoría de ellos: en el cementerio claro. Bonito sería, sin duda, que hubiera allá lejos o no tanto, una casica de estas eterna, con swing sin final, walkirias candando como Ella ypianos áureos de tensas cuerdas celestiales; dúdolo mucho, de una u otra forma yo caminaré este más o menos desértico camino antes que la mayoría de los compañeros que desde hace unos ocho años tengo el gusto de conocer.
Y ahora viene de nuevo la mención a CIFU, porque hete acá que debí abandonarlos el domingo cuando aún quedaban unos pocos haciendo música, a fin de llegar a casa cuando preveía más o menos; y he aquí que cuando me meto en el sobre y me coloco los auriculares, contento por la hazaña de haber estado por allá con mis dificultades de movilidad y mi timidez que no venzo muy fácilmente, escucho con claridad meridiana los sones inconfundibles de buenos músicos de jazz; no recuerdo qué tema era exactamente; sí preciso que coloqué, como casi la única emisora que escucha en radio, RNE radio 2, radio clásica. Y después la inconfundible voz de CIFU y sus explicaciones. En seguida, emocionado en ese momento más por la música, me levanto y escribo wahts app a mi amigo Javier, uno de los pianistas: “parece que todvía estoy con vosotros”.
Vuelvo al lecho y entonces me quedo aún más maravillado: escucho Caravan, no recuerdo, perdonad ahora, aunque el post cast está ahí: programa del domingo 15 de Marzo de 2015, bueno, de 24 h.s a una del lunes. Me quedo exultante de júbilo: Caravan había sido atacado por mí una hora antes, e incluso nos había llevado a intentar profundizar en su estructura: mi inexperiencia la hacía como A B; la sabiduría de Javier me indicaba: “muchacho: A A B A, todos estos temas de la época tomaban esta forma”. Yo he repasado muchas versiones de Caravan: predomina esta, pero hay también interpretaciones en A B, aunque las menos, que tiene la virtualidad de no hacer tan repetitivo el live motif del tema; incluso Duke Ellington lo interpreta así, en A B, en más de una ocasión; yo estoy escuchando al propio Duke Ellington, el autor, a la sazón, con varias grabaciones en A B;,aunque si se trata de una vieja caravana atravesando el desierto americano pues quizá no es descarnada la insistencia en las Aes, en todo caso
un tema increíble: pues allí estaba, programado por CIFU precisamente esta noche.
Y otra infeliz casualidad: ayer CIFU va y se baja de esta penosa caravana de la vida y decide descansar. Un loco y paranoico, estado a veces no tan alejado de mi manera de funcionar, diría: vaya, he precipitado la muerte de CIFU: un maníaco depresivo, me callo la relación que yo pueda mantener con este padecimiento, podría decir: CIFU me ha pasado el testigo del jazz, no para hacer rradio como él, no tengo esa paciencia, sino para llevar a la urgencia de las teclas este maravilloso gusano del jazz cada vez con más ahínco y con más clase. ¡Ojalá!
El tema interpretado por la big band de Ellington al que me refiero está en “The popular Ellington”; también tengo otra grabación de este con Paul Gonzalves, igualmente en A B. Poseo muchas versiones más, de Monk, en el disco que le dedica a al Duke, y de muchos otros pianistas más: Tommy flanagan, Earl Hines, McCoy Tiner, pero no he chequeado este aspecto, aunque por encima sí es posible que venga resolviéndose el tema en A A B A con más frecuencia hasta la actualidad.
Dedicado con muco cariño a mis compañeros en el jazz en Murcia, a sabiendas de ser un novato ya aspirando a veterano, aunque sólo sea por mis canas.
a
martes, 30 de septiembre de 2014
Hablaré por mí,
No soy el único al que encanta aquel tango tan célebre que por 1983 revivía el inigualable Serrat, Cambalache, de Santos Disépolo, letra y música,
en el 34. Pero es su letra la que aquí me insta a escribir, aun con pocas esperanzas de conmover a nadie, que tantos estamos tan al tuntún, apenas atentos,
distraídos, atontados; y decirle al bueno de Enrique Santos aunque ya no nos oye: si el XX lo definiste certeramente como ´cambalache´, el XXI es un prostíbulo,
una plantación sureña de esclavos, un erial fruto de esquilmación constante, corral sin valores, escenario donde se premian la mentira, el mangoneo, el
pisoteo con saña del semejante exhibiendo la sonrisa más distendida, seducidos, narcotizados mientras no nos tocan directamente nuestros lereles, que entonces
sí ponemos el grito en el cielo. Así de incautos somos.
Acarreemos sumandos aunque los párpados se resistan: casi todos los políticos se llenan o han llenado los bolsillos a expuertas con el dinero de todos;
los banqueros aprietan hasta la extenuación impiamente; se rebaja constante y obstensiblemente la calidad de los servicios más esenciales; nos prosternamos
ante Europa y todas sus demandas de satisfacer una sospechosa deuda que sólo Europa y los chorizos al uso han urdido; se miente con absoluto descaro ante
elecciones o en cada comparecencia; se amedranta a la ciudadanía so pretexto de mantener un orden aún no en entredicho, cuando debería estarlo ya hace
años porque sólo es un orden para unos cuantos guapos, que machacan y machacan sin cortarse un pelo; se legisla a la católica más derechona vendiéndonos
que se hace por interés de todos; se impone el rodillo en las leyes sobre la producción de energía, sobre qué enseñar, sobre las condiciones laborales
haciéndolas absolutamente leoninas; se pretende manosear aún más en las leyes de la representación electoral; se decreta pertinazmente contra el futuro
de nuestros hijos... Dejo mil tropelías más.
Pero, ¿algo que decir a lo que sigue? Práctica ruhín de tanto empresario impresentable, forjado en connivencia con este Gobierno: se despide a trabajdores
discapacitados mentales para entregarlos a una nueva empresa con pinta de ONG, pero con la real intención de beneficiarse de las prerrogativas que la Administración
otorga a empleadores de estas personas, engañándoles y haciendo que pierdan todos sus derechos de antigüedad adquiridos. Tal parece haber sucedido en algún
centro comercial de la región. Absolutamente inaceptable como tantas barbaridades que se están cometiendo con la aquiescencia de un Gobierno que se limita
a decir «vamos saliendo de la crisis», mientras quién no barrunta que se trata de una trola más al uso, porque la inmensa mayoría de familias sabe cómo
se las gasta ya tanto patrón asistido por la maravillosa legislación de esta panda de salvadores del orden.
¿Es esto sólo cambalache? No: hemos dado un paso más. Porque esto era cambalache mientras las condiciones del capitalismo eran posibles, pero hete que ya
el capitalismo es un problema; este ruidoso mercado de trapicheros está tocando techo, topándose con sus propios límites, agujero negro que todo lo engulle,
incluso su mano de obra, que no ha de levantarse en la dirección en que tanto incalificable quiere vendernos, camine a Santiago solo o con mala leche,
de arriba a abajo, de abajo a arriba, con corbata, sin corbata, serio, sonriente; el tal y todos los suyos han caído en descrédito. Barruntemos ya que
el individualismo descarnado no reportará bienestar a todos y sí conducirnos a la constatación hobbesiana del hombre devorador del hombre.
Si espiritualmente somos casi solitarios, como moradores de este planeta requerimos de la actuación colectiva, y la satisfacción de necesidades básicas
y no tan básicas; de condiciones de vida similares, sin hacer de los demás nuestros medios sino fines.
Esto no convence a muchos que con todo se dicen religiosos: una contradicción más de quienes se arriman a los evangelios sólo para su tranquilidad particular
y desechan su mensaje más humano. La solución, que aún es posible, está en tomar de nuevo todos las riendas de nuestro destino, descreyendo a los sinvergüenzas
y egoístas que constantemente nos pisotean, no por la violencia abierta, pero sí con decisión, militando en opciones políticas que defiendan valores morales;
superar la mentalidad yanki de que la vida está ahí para atraparla, del basta con decidirnos y dar todos los codazos precisos para conseguir todo lo que
queramos; desechar el carpe diem, porque no se trata de disfrutar todo instante sino, en este ahora, caminar codo a codo para restituír el orden verdaderamente
humano, sin pisotones, sin exclusiones; construyendo decididos un mundo para todos, avergonzando plenamente al explotador, al egoísta, al chorizo, superando
visiones mágicas, feudales, dictatoriales; votando a quienes, espabilados ya, estén cansados de la pantomima, del cambalache, del prostíbulo, de achantar
al prójimo impecablemente trajeados.
¡No seamos iguales que los inmorales! ¡Triunfe el deseo de que ya no resulte lo mismo «ser derecho que traidor, ignorante sabio o chorro, generoso o estafador!»
¡Que no nos dé todo igual! ¡que no sea lo mismo asno y profesor! ¡alzarnos del lodo, aunque sea por nuestros hijos! Y que no nos engañen vendiéndonos que
´izquierda´ y ´derecha´ son etiquetas caducas: habrá que mejorar cosas, pero todos sabemos, si no es para justificar nuestra desgana, qué significan a
la hora de posicionarse ante la vida, y cuál es más humana y hasta más ajustada al evangelio.
martes, 18 de marzo de 2014
Audio de la presentación en Murcia de DE MASTIA (20 de Febrero de 2014)
Presentación de DEMASTIA en Murcia, el 20 de Febrero de 2014.
Con sumo gusto dejo a disposición de quien quiera escuchar durante un buen rato, sonido de la presentación de mi trabajo DE MASTIA en Murcia. Tuve la oportunidad de presentarlo un par de meses antes en la mismísima y querida Cartagena, en su Conservatorio de Musica, que tan favorablmeente me acogió; yo mismo fui durante un tiempo, hace ya bastantes años alumno suyo.
En Cartagena tuvo para mí el acto mucha significación por estar entre personas muy queridas de mi familia y amigos; acá en Murcia también fue para mí muy entrañable porque me presentaron mi hijo Carlos y mi muy apreciado amigo Sixto Herrero, profesor del Conservatorio Superior de acá y desde que tomó contacto con mi particular hacer musical como digo buen amigo, por su magnanimidad y palabras tan bonicas que aquí lógicamente también se recogen.
Yo mismo me sentí muy espontáneo y pude decir las cosas que quería decir y que por eso no he interrumpido ni encogido, ni cortado ni editado en forma alguna salvo normalizar el archivo de audio para que se escuche a un volumen agradable.
Pues esto es: aquí lo tenéis, para bajároslo y entender un poco más sobre De Mastia, esta construcción como digo particular, experimental, electrónica, y que pretende recoger muchas cosas que suenan bien de esta riquísima y lujosa Cartagena por donde se coja. Podrá conocerse de las capacidades de este tipo de composiciones, de las dificultades de los ciegos para con estos programas superavanzados de edición de audio, de las hazañas de mi gran amigo Jerónimo Martínez como ingeniero informático, de la idiosincracia de esa gran ciudad, con gusto reitero.
De aquí podéis bajaros el invento:
Gracias por vuestra atención si llega el caso.
Con sumo gusto dejo a disposición de quien quiera escuchar durante un buen rato, sonido de la presentación de mi trabajo DE MASTIA en Murcia. Tuve la oportunidad de presentarlo un par de meses antes en la mismísima y querida Cartagena, en su Conservatorio de Musica, que tan favorablmeente me acogió; yo mismo fui durante un tiempo, hace ya bastantes años alumno suyo.
En Cartagena tuvo para mí el acto mucha significación por estar entre personas muy queridas de mi familia y amigos; acá en Murcia también fue para mí muy entrañable porque me presentaron mi hijo Carlos y mi muy apreciado amigo Sixto Herrero, profesor del Conservatorio Superior de acá y desde que tomó contacto con mi particular hacer musical como digo buen amigo, por su magnanimidad y palabras tan bonicas que aquí lógicamente también se recogen.
Yo mismo me sentí muy espontáneo y pude decir las cosas que quería decir y que por eso no he interrumpido ni encogido, ni cortado ni editado en forma alguna salvo normalizar el archivo de audio para que se escuche a un volumen agradable.
Pues esto es: aquí lo tenéis, para bajároslo y entender un poco más sobre De Mastia, esta construcción como digo particular, experimental, electrónica, y que pretende recoger muchas cosas que suenan bien de esta riquísima y lujosa Cartagena por donde se coja. Podrá conocerse de las capacidades de este tipo de composiciones, de las dificultades de los ciegos para con estos programas superavanzados de edición de audio, de las hazañas de mi gran amigo Jerónimo Martínez como ingeniero informático, de la idiosincracia de esa gran ciudad, con gusto reitero.
De aquí podéis bajaros el invento:
Gracias por vuestra atención si llega el caso.
lunes, 20 de enero de 2014
Otra entrevista sobre De Mastia
Te presento otra entrevista efectuada en Radio Nacional Región de Murcia, por Pepe Rocamora, bastante ajustada a la materia de mi trabajo De Mastia; espero que te agrade:
Entrevista en RNE
Entrevista en RNE
domingo, 5 de enero de 2014
´LUCÍA DE SIRACUSA
Cuando el poder no emana de la voluntad popular y la justicia, sino del capricho oligárquico, o personal, se impone con la barbarie. Que se lo pregunten a Lucía de Siracusa, mártir de Diocleciano en el 304, cuando contaba 21 años. Su tesón le costó perder los ojos; y cuenta la tradición que seguía viendo. Bueno, a esto hay que echarle fe, que no sé si será el caso. Lo cierto es que este deseo colectivo, de que exista alguien capaz de ver sin ojos, por la justicia divina imponiéndose a la mano férrea del gobernante, es al menos comprensible y aun lindo moralmente, pues el pueblo anhela justicia, viniere de donde viniere.
De lo que le ocurriera a aquella criatura no estamos seguros, aunque pudo suceder lo que nos cuentan los agiógrafos: que fuera acusada de cristiana por algún despechado, ante el imperio y que este se desquitara a gusto, para echar un buen pulso a esa pandilla de rebeldes, revolucionarios, mal nacidos y fagocitadores de su maestro.
Casi dos mil años después, aun ciego veo -las palabras tienen su polisemia- un símil en lo que sucede hoy día: el poder legítimo, pero deslegitimándose día a día por su creciente distanciamiento del pueblo y sus necesidades reales, pretende coartar su libertad de expresión, cercenándole la lengua, al par que también le cubre muchas veces los ojos con todas las vendas posibles.
Bastante curioso, porque ese pueblo, que está prácticamente sometido desde hace años, que ve recortados unos cuantos de sus fundamentales derechos y logros adquiridos, sin embargo, es dócil: todavía ni siquiera ha logrado levantarse ante el emperador y decirle: “sí, aquí estamos”; “procede como quieras, que no damos un paso atrás”. No es un pueblo amotinado ni insurrecto. Muchas veces se limita, al menos por aquí, a ponerse un pito en la boca y caminar por la Gran Vía. y todavía D. Jorge Fernández y D. Alberto Ruíz reglamentan y proyectan legislar, llevados de la euforia de sus once millones de votos, para exigir multas increíbles y procedimientos administrativos a los díscolos aún cuando todo está como una balsa de aceite. El siguiente paso, el que queda, será el del procedimiento sumarísimo.
¡Qué será cuando la gente decida expresarse con más contundencia, la que sea, que para el caso es igual y no soy adivino: ¿echarán el ejército encima? Bueno, supongo que si tal llegara las Sras Santa María y Cospedal tendrían muchos argumentos para esgrimir probablemente. Y bueno, ya nos faltaría que don Rouco también pusiera su granito de arena, tan dado al consejo evangélico en cuestiones extraevangélicas, porque de las intra se olvidan que da gusto.
No, no es tan disparate lo que digo; entre tanta tropelía es sabido que el presidente del gobierno ha limitado a dos los medios que pueden preguntar en sus comparecencias y además se permite elegirlos por si fuera poco; información del Diario Público entre otros, precisamente el pasado 13 de diciembre, en el santoral dedicado a nuestra Lucía de Siracusa, bajo este titular:
Moncloa impone la 'ley mordaza' en las ruedas de prensa de Rajoy. “La Secretaría de Estado de Comunicación rompe el pacto de más de una década entre los periodistas y se reserva la decisión de elegir qué medios preguntan". Mordaza y venda a la vez.
Definitivamente, se debería tener la sensación, si no se está en las nubes, o si las vendas no hicieran todo su efecto sobre nuestros ojos, de que Diocleciano legisla contra el pueblo; y así parece cuando se arroja sobre él lo que llaman “Ley de seguridad ciudadana”, y su reglamentación adyacente, mediante la cual, presumiendo que no basten las fuerzas y cuerpos que tienen a su mando se arrogan también esbirros de la empresa privada. Y es que en esto de lo privado nuestros gobernantes actuales se dan un arte increíble, en varias direcciones: primero expolian todo lo público, lo del pueblo, y se lo entregan a las manos privadas, después autorizan a las manos privadas a que reduzcan a sus operarios a la categoría fáctica de esclavos. ¡Qué bien lo hacen!, y si los esclavos hablan, además de los ojos les cortamos la lengua.
Negocio redondo donde Europa es reina plena, señora de la injusticia en pocos años. Y pregunto yo: ¿qué sucedería si a pesar de todo el pueblo, como aquella heroína, siguiera viendo y hablando? Por ejemplo, ¿si un partido realmente popular, no popular de mentira, llegara a tomar las riendas y decidiera -un suponer- no pagar la deuda a Alemania, vaya, o no pagarla toda, o fraccionarla sin interés alguno? ¿Se atrevería Alemania a echarnos encima la OTAN? Si sí serían unos bastardos. Y si no, ¿a qué esperan? Porque hay tanta deuda como presupuesto. Mas esto no preocupa mucho, porque con ley de seguridad ciudadana, vendas, recortes y continuidad en bailar los mismos, los de Diocleciano, resuelven nuestros queridísimos gobernantes todo el problema tan ricamente, nunca mejor dicho. ¡Ah, y con otros ingredientes: por ejemplo, usando el calificativo de populares, o esgrimiendo al amigo Serrat en campaña electoral, esparciendo aquello de “para la libertad sangro, lucho, pervivo”: ¡ellos con Serrat y Miguel Hernández! ¡Qué sinsentido! ¡Qué venda y qué caramelo envenenado!
Aun cegado el pueblo puede ver, y dotarse de representantes que resuelvan la crisis de forma justa y equitativa. ¡Los milagros a veces son posibles!
Pedro Egio
De lo que le ocurriera a aquella criatura no estamos seguros, aunque pudo suceder lo que nos cuentan los agiógrafos: que fuera acusada de cristiana por algún despechado, ante el imperio y que este se desquitara a gusto, para echar un buen pulso a esa pandilla de rebeldes, revolucionarios, mal nacidos y fagocitadores de su maestro.
Casi dos mil años después, aun ciego veo -las palabras tienen su polisemia- un símil en lo que sucede hoy día: el poder legítimo, pero deslegitimándose día a día por su creciente distanciamiento del pueblo y sus necesidades reales, pretende coartar su libertad de expresión, cercenándole la lengua, al par que también le cubre muchas veces los ojos con todas las vendas posibles.
Bastante curioso, porque ese pueblo, que está prácticamente sometido desde hace años, que ve recortados unos cuantos de sus fundamentales derechos y logros adquiridos, sin embargo, es dócil: todavía ni siquiera ha logrado levantarse ante el emperador y decirle: “sí, aquí estamos”; “procede como quieras, que no damos un paso atrás”. No es un pueblo amotinado ni insurrecto. Muchas veces se limita, al menos por aquí, a ponerse un pito en la boca y caminar por la Gran Vía. y todavía D. Jorge Fernández y D. Alberto Ruíz reglamentan y proyectan legislar, llevados de la euforia de sus once millones de votos, para exigir multas increíbles y procedimientos administrativos a los díscolos aún cuando todo está como una balsa de aceite. El siguiente paso, el que queda, será el del procedimiento sumarísimo.
¡Qué será cuando la gente decida expresarse con más contundencia, la que sea, que para el caso es igual y no soy adivino: ¿echarán el ejército encima? Bueno, supongo que si tal llegara las Sras Santa María y Cospedal tendrían muchos argumentos para esgrimir probablemente. Y bueno, ya nos faltaría que don Rouco también pusiera su granito de arena, tan dado al consejo evangélico en cuestiones extraevangélicas, porque de las intra se olvidan que da gusto.
No, no es tan disparate lo que digo; entre tanta tropelía es sabido que el presidente del gobierno ha limitado a dos los medios que pueden preguntar en sus comparecencias y además se permite elegirlos por si fuera poco; información del Diario Público entre otros, precisamente el pasado 13 de diciembre, en el santoral dedicado a nuestra Lucía de Siracusa, bajo este titular:
Moncloa impone la 'ley mordaza' en las ruedas de prensa de Rajoy. “La Secretaría de Estado de Comunicación rompe el pacto de más de una década entre los periodistas y se reserva la decisión de elegir qué medios preguntan". Mordaza y venda a la vez.
Definitivamente, se debería tener la sensación, si no se está en las nubes, o si las vendas no hicieran todo su efecto sobre nuestros ojos, de que Diocleciano legisla contra el pueblo; y así parece cuando se arroja sobre él lo que llaman “Ley de seguridad ciudadana”, y su reglamentación adyacente, mediante la cual, presumiendo que no basten las fuerzas y cuerpos que tienen a su mando se arrogan también esbirros de la empresa privada. Y es que en esto de lo privado nuestros gobernantes actuales se dan un arte increíble, en varias direcciones: primero expolian todo lo público, lo del pueblo, y se lo entregan a las manos privadas, después autorizan a las manos privadas a que reduzcan a sus operarios a la categoría fáctica de esclavos. ¡Qué bien lo hacen!, y si los esclavos hablan, además de los ojos les cortamos la lengua.
Negocio redondo donde Europa es reina plena, señora de la injusticia en pocos años. Y pregunto yo: ¿qué sucedería si a pesar de todo el pueblo, como aquella heroína, siguiera viendo y hablando? Por ejemplo, ¿si un partido realmente popular, no popular de mentira, llegara a tomar las riendas y decidiera -un suponer- no pagar la deuda a Alemania, vaya, o no pagarla toda, o fraccionarla sin interés alguno? ¿Se atrevería Alemania a echarnos encima la OTAN? Si sí serían unos bastardos. Y si no, ¿a qué esperan? Porque hay tanta deuda como presupuesto. Mas esto no preocupa mucho, porque con ley de seguridad ciudadana, vendas, recortes y continuidad en bailar los mismos, los de Diocleciano, resuelven nuestros queridísimos gobernantes todo el problema tan ricamente, nunca mejor dicho. ¡Ah, y con otros ingredientes: por ejemplo, usando el calificativo de populares, o esgrimiendo al amigo Serrat en campaña electoral, esparciendo aquello de “para la libertad sangro, lucho, pervivo”: ¡ellos con Serrat y Miguel Hernández! ¡Qué sinsentido! ¡Qué venda y qué caramelo envenenado!
Aun cegado el pueblo puede ver, y dotarse de representantes que resuelvan la crisis de forma justa y equitativa. ¡Los milagros a veces son posibles!
Pedro Egio
lunes, 23 de diciembre de 2013
Presentación del CD De Mastia
El pasado sábado 19 de Diciembre presentamos, en el Conservatorio Profesional de Cartagena mi trabajo De Mastia, que se vende a 5 € para beneficio de la Sociedad del trastorno de personalidad de Cartagena, principalmente en la sedede la misma, en C.Carlos III 52 de la misma ciudad. Tuvimos una excelente calidad de sonido para un trabajo que la requiere, al intentar describir con minuciosidad eventos y lugares de más de 25 siglos de historia y de espacios múltiples de mi rica e interesante ciudad natal.
Con todas las herramientas a mi alcance, sintex, samplers, software de secuenciación midi y audio, de edición, etc., me dediqué a crear sobre los montes que rodean su bahía, Torre Ciega, el barrio de Santa Lucía, Escombreras, la semana santa, las dos catedrales, el icue monumento y personaje, la Iglesia de la Caridad, el Cantón, el mismo Annibal, los imponentes vestigios de la época romana, etc., en esa especie de “radiorama”, colage de new age, construcción a modo de arquitectura Lego con el sonido, que doy en hacer desde hace años, como en “Retratos de Mazarrón” o, de forma más conceptual en “Thalassa kay logos”.
Soy yo quien escribe sobre mí mismo; ningún rubor. En un mundo de tanta efervescencia en la red, de tantos constructos también culturales, las mejores cosas –lo digo sonriendo- pueden pasar desapercibidas. Soy consciente de que lo que hasta la fecha hago deja perplejos a muchos; ello no se debe más que a que se sale de la tónica general, a que no es una música standard, para bailar o tararear, mero acompañamiento.
Se trata de un experimento que no implica que su creador ignore las reglas elementales de la composición, sino que está empeñado en arrancar de las máquinas toda la expresión para pintar determinadas cosas, en un espacio sonoro bastante riguroso y de gran calidad sonora, sin sumisión al compás y a la arnmonía de entrada, aunque también sepa adaptarse gustoso a ello si ello toca, porque la vida misma pintada tantas veces tiene un ritmo que no es el nuestro. Un experimento muy preocupado en la tímbrica y en la fidelidad al estereo.
En todo caso en mi página web tenéis constancia de estos tres trabajos aunque no puedan descargarse. Sí os recomiendo encarecidamente que los escuchéis con auriculares de una cierta calidad y que noperdáis en ningún momento los comentarios que van jalonando sus pistas: son esenciales para entender estos experimentos sonoros.
Os dejo aquí una entrevista,
Entrevista en ORM
que me hizo Miguel Massoti en Onda REgional en su programa de las doce de la mañana. Es una medi hora que, claro, yo al menos considero interesante.
Con todas las herramientas a mi alcance, sintex, samplers, software de secuenciación midi y audio, de edición, etc., me dediqué a crear sobre los montes que rodean su bahía, Torre Ciega, el barrio de Santa Lucía, Escombreras, la semana santa, las dos catedrales, el icue monumento y personaje, la Iglesia de la Caridad, el Cantón, el mismo Annibal, los imponentes vestigios de la época romana, etc., en esa especie de “radiorama”, colage de new age, construcción a modo de arquitectura Lego con el sonido, que doy en hacer desde hace años, como en “Retratos de Mazarrón” o, de forma más conceptual en “Thalassa kay logos”.
Soy yo quien escribe sobre mí mismo; ningún rubor. En un mundo de tanta efervescencia en la red, de tantos constructos también culturales, las mejores cosas –lo digo sonriendo- pueden pasar desapercibidas. Soy consciente de que lo que hasta la fecha hago deja perplejos a muchos; ello no se debe más que a que se sale de la tónica general, a que no es una música standard, para bailar o tararear, mero acompañamiento.
Se trata de un experimento que no implica que su creador ignore las reglas elementales de la composición, sino que está empeñado en arrancar de las máquinas toda la expresión para pintar determinadas cosas, en un espacio sonoro bastante riguroso y de gran calidad sonora, sin sumisión al compás y a la arnmonía de entrada, aunque también sepa adaptarse gustoso a ello si ello toca, porque la vida misma pintada tantas veces tiene un ritmo que no es el nuestro. Un experimento muy preocupado en la tímbrica y en la fidelidad al estereo.
En todo caso en mi página web tenéis constancia de estos tres trabajos aunque no puedan descargarse. Sí os recomiendo encarecidamente que los escuchéis con auriculares de una cierta calidad y que noperdáis en ningún momento los comentarios que van jalonando sus pistas: son esenciales para entender estos experimentos sonoros.
Os dejo aquí una entrevista,
Entrevista en ORM
que me hizo Miguel Massoti en Onda REgional en su programa de las doce de la mañana. Es una medi hora que, claro, yo al menos considero interesante.
sábado, 12 de octubre de 2013
MAYÚSCULA MEZQUINDAD
La de las relaciones capitalistas, sobre todo al no verse apremiadas por el pasado fuerte Socialismo del Este, ni por reivindicaciones de una bien organizada clase obrera. Ahora, aun en crisis, y más aún por ello, el capitalismo campa por sus respectos, al trote, deshaciendo mucho más que haciendo, dándose prisa por desmadejar el ovillo que antaño tejió quizá muy a su pesar y que ahora ignora sin hipo alguno.
Igual o aún más paradójica la pasividad de las clases menos pudientes ante ese desmantelamiento, principalmente de sus recursos, servicios y derechos, aunque mucho se ha escrito para explicar esa paralización. Las masas, las que aún viven con cierta holgura, se aferran al mínimo bienestar alcanzado. Una pasividad labrada hábilmente por el sistema y sus medios de comunicación, su forja de ilusiones mediante la publicidad constante y la falsa recompensa al consumo, generando solamente valores superficiales: eres feliz si tienes el máximo de objetos que se te ofertan, tan fáciles de alcanzar en teoría. La felicidad como logro individual, derivado de seguir patrones parecidos cuyo núcleo esencial es: ¡compra!, ropa, tecnología, coches, viajes...
Por lo demás la cabeza puede estar perfectamente hueca. Incluso es lo más aconsejable para que la cadena se desplace a velocidad adecuada, de forma que la suma de esas felicidades aisladas sostiene todo el entramado, al garantizar el movimiento del capital. Pero si la satisfacción no es general, ni los beneficios revierten en todos, el sistema no sólo deja de ser moral, probablemente pueda dejar de ser viable, al menos será insufrible para muchísimos.
Si a este nirvana, suma de mezquinas felicidades individuales, le sumamos la habilidad política de restar importancia a las necesidades del trabajador, el arte de ningunearlo constantemente, de ningunear incluso igualmente a quien no trabaja -ningunear pues a casi todo hombre-, y el arte de velar los daños colaterales de la producción desmedida sobre el entorno, más esa facilidad para crear discursos en que lo esencial es el individuo, cada cual por su lado, tenemos justo el espacio en el que estamos; una inmensa siesta durante la que se nos birla el bocadillo y bostezamos diciendo: “bueno, ¡me queda el smartphone!”
El sistema social, de dimensiones prácticamente globales, ha generado individuos, conciencias separadas entre sí, sólo unidas en un fin común: la búsqueda del placer cada uno por sí, aunque de vez en cuando nos arracimemos en grupúsculos o en cantidades mayores, como ante un “evento”, deportivo, religioso, o similar. Pero más allá carecemos hoy de la habilidad para caminar codo a codo, como no se produzca una catástrofe, en que ya el Estado apenas sí puede responder. Viene bien aquí aquella maravilla de poesía de Benedetti, cantada por Nacha Guevara en que, contra el individualismo inoperante, se decía:
“Si te quiero es porque sos mi amor,
mi cómplice y todo,
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia”.
No se trata de defender el rebaño, que nada sublime elabora; ni la masificación donde, decía FREUD, descendemos a lo más ancestral, evaporándose los logros de la cultura. Pero sí de superar esa excesiva granulación que sistémicamente nos atenaza y tender puentes entre nosotros mismos. Cierto que echamos de menos formaciones más atrevidas, defensoras del interés de todos los ciudadanos, en nuestro espectro político que puedan vehicular relaciones más justas; pero también lo es que la solidaridad y la contestación ayudará a incubarlas. El triunfo de Merkel en Alemania no prueba que esas formaciones más justas sean extemporáneas; sólo prueba que ese ambicioso país está dispuesto a seguir alimentando un sistema social que a ellos tanto favorece; exportar esa sensibilidad política es inconsistente, porque implica que la mayoría vote contra sus propios intereses; vote la continuidad de situaciones altamente injustas. Ésta es precisamente la alienación, siempre por desgracia posible, la misma que el sistema se preocupa muy mucho de generar, como todo un imaginario que parece procurar los intereses de un colectivo, pero que realmente lo despistan y atenazan como falsa salida; ideas y prácticas que incluso benefician más al antagonista social.
La urgencia en tender dichos puentes de comunicación entre individuos alejados, en hacerles ver sus verdaderos intereses, no debe ser puesta en tela de juicio, con las alienantes consignas sobre que “estamos superando la crisis”, o que “vamos a recoger los frutos del gran esfuerzo”. El individuo puede saber perfectamente todo lo que se ha perdido en el camino: mucho, aunque se quiera ocultarlo y que continúen en el engranaje los que aún puedan; mas el grado de insuficiencia e insatisfacción, el deterioro de las condiciones ambientales, apenas son recuperables y deben hacer que tomemos conciencia y caminemos codo a codo contra todo canto de sirena que siga vendiendo sin más unas relaciones capitalistas cada vez más draconianas, o contra la alienante sospecha de que la vida política es siempre infructuosa para el pueblo..
Antes de ocultar los horrores que tantos padecen por el desenvolvimiento de un sistema indecente, pongámoslos sobre la mesa y avancemos codo a codo, sin violencia, pero con total decisión; siendo positivos pero no gozando por separado de la vida, sino con conciencia de clase social, la de los jóvenes, trabajadores, aún no trabajadores, pensionistas, que no explotan al prójimo, sino que exigen condiciones justas de vida, servicios adecuados, porque todo ello es posible, organizando la sociedad según este justo fin, y no encaminada a las faltriqueras de unos pocos.
Publicado en La Opinión de 12 de Octubre de 2013
Igual o aún más paradójica la pasividad de las clases menos pudientes ante ese desmantelamiento, principalmente de sus recursos, servicios y derechos, aunque mucho se ha escrito para explicar esa paralización. Las masas, las que aún viven con cierta holgura, se aferran al mínimo bienestar alcanzado. Una pasividad labrada hábilmente por el sistema y sus medios de comunicación, su forja de ilusiones mediante la publicidad constante y la falsa recompensa al consumo, generando solamente valores superficiales: eres feliz si tienes el máximo de objetos que se te ofertan, tan fáciles de alcanzar en teoría. La felicidad como logro individual, derivado de seguir patrones parecidos cuyo núcleo esencial es: ¡compra!, ropa, tecnología, coches, viajes...
Por lo demás la cabeza puede estar perfectamente hueca. Incluso es lo más aconsejable para que la cadena se desplace a velocidad adecuada, de forma que la suma de esas felicidades aisladas sostiene todo el entramado, al garantizar el movimiento del capital. Pero si la satisfacción no es general, ni los beneficios revierten en todos, el sistema no sólo deja de ser moral, probablemente pueda dejar de ser viable, al menos será insufrible para muchísimos.
Si a este nirvana, suma de mezquinas felicidades individuales, le sumamos la habilidad política de restar importancia a las necesidades del trabajador, el arte de ningunearlo constantemente, de ningunear incluso igualmente a quien no trabaja -ningunear pues a casi todo hombre-, y el arte de velar los daños colaterales de la producción desmedida sobre el entorno, más esa facilidad para crear discursos en que lo esencial es el individuo, cada cual por su lado, tenemos justo el espacio en el que estamos; una inmensa siesta durante la que se nos birla el bocadillo y bostezamos diciendo: “bueno, ¡me queda el smartphone!”
El sistema social, de dimensiones prácticamente globales, ha generado individuos, conciencias separadas entre sí, sólo unidas en un fin común: la búsqueda del placer cada uno por sí, aunque de vez en cuando nos arracimemos en grupúsculos o en cantidades mayores, como ante un “evento”, deportivo, religioso, o similar. Pero más allá carecemos hoy de la habilidad para caminar codo a codo, como no se produzca una catástrofe, en que ya el Estado apenas sí puede responder. Viene bien aquí aquella maravilla de poesía de Benedetti, cantada por Nacha Guevara en que, contra el individualismo inoperante, se decía:
“Si te quiero es porque sos mi amor,
mi cómplice y todo,
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia”.
No se trata de defender el rebaño, que nada sublime elabora; ni la masificación donde, decía FREUD, descendemos a lo más ancestral, evaporándose los logros de la cultura. Pero sí de superar esa excesiva granulación que sistémicamente nos atenaza y tender puentes entre nosotros mismos. Cierto que echamos de menos formaciones más atrevidas, defensoras del interés de todos los ciudadanos, en nuestro espectro político que puedan vehicular relaciones más justas; pero también lo es que la solidaridad y la contestación ayudará a incubarlas. El triunfo de Merkel en Alemania no prueba que esas formaciones más justas sean extemporáneas; sólo prueba que ese ambicioso país está dispuesto a seguir alimentando un sistema social que a ellos tanto favorece; exportar esa sensibilidad política es inconsistente, porque implica que la mayoría vote contra sus propios intereses; vote la continuidad de situaciones altamente injustas. Ésta es precisamente la alienación, siempre por desgracia posible, la misma que el sistema se preocupa muy mucho de generar, como todo un imaginario que parece procurar los intereses de un colectivo, pero que realmente lo despistan y atenazan como falsa salida; ideas y prácticas que incluso benefician más al antagonista social.
La urgencia en tender dichos puentes de comunicación entre individuos alejados, en hacerles ver sus verdaderos intereses, no debe ser puesta en tela de juicio, con las alienantes consignas sobre que “estamos superando la crisis”, o que “vamos a recoger los frutos del gran esfuerzo”. El individuo puede saber perfectamente todo lo que se ha perdido en el camino: mucho, aunque se quiera ocultarlo y que continúen en el engranaje los que aún puedan; mas el grado de insuficiencia e insatisfacción, el deterioro de las condiciones ambientales, apenas son recuperables y deben hacer que tomemos conciencia y caminemos codo a codo contra todo canto de sirena que siga vendiendo sin más unas relaciones capitalistas cada vez más draconianas, o contra la alienante sospecha de que la vida política es siempre infructuosa para el pueblo..
Antes de ocultar los horrores que tantos padecen por el desenvolvimiento de un sistema indecente, pongámoslos sobre la mesa y avancemos codo a codo, sin violencia, pero con total decisión; siendo positivos pero no gozando por separado de la vida, sino con conciencia de clase social, la de los jóvenes, trabajadores, aún no trabajadores, pensionistas, que no explotan al prójimo, sino que exigen condiciones justas de vida, servicios adecuados, porque todo ello es posible, organizando la sociedad según este justo fin, y no encaminada a las faltriqueras de unos pocos.
Publicado en La Opinión de 12 de Octubre de 2013
miércoles, 31 de julio de 2013
¡Amenazo!: Ultimando mi próximo trabajo en CD
Desde octubre de 2012 estoy inmerso en mi próximo proyecto sonoro con las máquinas: synthex, samplers y procesador. De la mano nuevamente de Sonar y Kurzweil he dado en pintar en esta ocasión a la legendaria ciudad en la que caí por este valle de miserias y glorias también, aunque los años me vienen afirmando en que de las primeras hay más, por lo menos para la mayoría.
Pero no es momento de andar intentando saber, por mucho que ello amemos: eso quedaría para propuestas como “Talaza”, pero no para propuestas como “Retratos de” o como “De Mastia”. Es este mi tercer “proyecto sonoro”, como indicaba de mi quehacer Francisco Jarauta, mi profesor de Antropología social e Historia de la Filosofía, felizmente célebre.
Todo el bagage de mi formación universitaria, mi acercamiento poco académico a la música, mis deseos por agarrarme a las máquinas, dan lo que dén de sí en este intento de pintar tantas gestas y lugares de mi querida y poco ponderada aún Cartagena, porque Cartagena siempre ha defendido la otredad, aunque haya sido sometida tantas veces para la oficialidad, dadas sus estupendas condiciones geográficas; pero esas mismas condiciones también la han llenado de contenidos muy diversos y de gestas gloriosas, varias veces por imposibles, como por ejemplo enfrentarse al gigante de Roma, aunque durante medio siglo supo estar en pie de igual a igual; y entonces allá Roma germinó grandiosamente, porque el campo era excelente.
cuando el impulso industrial y militar aminoran, por intereses europeos falsamente presentados como intereses generales, emerge de todo su suelo el inconmensurable pasado. Hace ya cinco años me refería en este mismo lugar a cuantas sensaciones surgen en el observador, al pasear por las antiguas calles de esta ciudad milenaria, aunque bastante destruída con mucho esfuerzo tras intentar defender los valores más populares, en contra de la oligarquía nacional, a finales del siglo XIX, de forma que la Milenaria Cartagena, Mastia, Kart Hadast no tiene más remedio que vestirse de ciudad modernista, pero guarda en sus entrañas, como no debe de ser de otra manera, toda su historia multiforme, rica y siempre briosa.
Mi hacer podría ya ser tachado de excesivamente sui generis, experimental, en este espacio del trabajo informático sonoro; aunque lo cierto es que intenta el mayor rigor posible y es bien laborioso, como la materia requiere y por manejar máquinas muy complejas careciendo de visión, aunque asistan los modernos lectores de pantalla.
Las cuestiones más de ritmo, más presenciales y puramente musicales están por otro lado de mi personalidad, se intentan condensar en la interpretación del jazz, dos ámbitos bien distintos.
Pienso sonriendo: ¿me dará por “fusionar” algún día? No hay por qué: la esquizoidía en el arte está muy bien: así estoy contento: razón, máquinas, piano a ritmo de swing, e intentar poner afecto en todo lo que toque, fuere lo que fuere…
¡Si casi no tengo padrino! ¿se me perdonará este narcisismo ante la llegada de esta nueva monstruosa criatura? parece que uno es profesional de lo monstruoso, pero es que de monstruos estamos hechos y al menos en el arte ello es dispensable; en la comida quizá deban parecerse todas las empanadillas. En el arte culinario ya bendecimos más lo original.
Obviamente que en lo original también pediremos universalidad, ciertas reglas que dén sentido: en lo que hago gracias a los electrones esculpiendo ceros y unos las reglas abundan por todas partes: las de los programas, los synthex y las cualidades sonoras.
Bueno, espero que ello diga algo, sobre todo a mis paisanos. Hecho va estando y con todo el cariño que requiere.
sábado, 27 de julio de 2013
De nuevo con IGNASI TERRAZA
De nuevo con
Hemos estado unos días en Barcelona, del 22 al 25 de Julio. El motivo principal, seguir recibiendo sabiduría de parte de este genial intérprete de Jazz al piano que es Ignasi. Recomiendo nuevamente pasar por su página: http://www.ignasiterraza.com, como hice ya en un post de hace bastantes años -como ocho-, de los primeros de este blog.
Desde entonces he seguido su trayectoria gustoso.
pero aún más, desde hace cuatro o cinco vengo teniendo la oportunidad de seguir clases presenciales con él, y es toda una gozada, contemplarse uno a sí mismo creciendo, a pesar de mi edad que no he de ocultar en ningún momento, como pocas cosas, afortunadamente, creo que tengo por ocultar: eso hace que me salve de esta marcada tendencia mía a la bipolaridad: la misma que también a veces me procura alas para el arte.
Ignasi hizo que me comprara un buen piano, ha ido metiendo en mí poco a poco las cuestiones fundamentales de ritmo que quizá nosotros no llevamos tan en los genes como los músicos negros. Me ha dado mucha confianza, no matando, sino acrecentando la chispa jazzística que pueda llevar en mí. Él me ha dado confianza, y también el observar que la ceguera no es un obstáculo ante las 88 teclas contrapesadas y las más de 20 toneladas de fuerza de estas unas 272 cuerdas del piano actual.
Ojalá podáis escuchar su actualmente último trabajo en solitario: Sol-IT, como sólo Ignasi Terraza: magistral, debatiéndose él con ese instrumento, y sin mediar casi nada entre mente y tabla armónica, esa madera relativamente fina colocada detrás o debajo de las cuerdas, según estemos ante un vertical o un cola, verdadero amplificador y modulador del sonido, aunque sepamos que entre mente y tabla armónica medien todos los músculos, en propio mesoencéfalo, las manos, teclas, contrapesas, macillos y las mismas cuerdas. No os perdáis, si podeís, esta grabación en dos CDs de un concierto inolvidable en el Palacio de la música de Barcelona, con todo el calor del directo y de un público totalmente entregado, como no puede ser de otra manera.
Qué lindo fue también ahora que, tras tres días de clase, pudiéramos escucharle en trío en el Cocktail Milano Bar, en la Ronda Universitat 35 de esta Barcelona culta y tan querida para todo a pesar de los tiempos que corremos. Qué brillante actuación igualmente: qué interpretación, entre tantos temas, de este legendario Straight no chaser y todos sus encabalgamientos: qué diferencia tan feliz estudiarlo desmenuzadamente y luego escucharlo tan grácilmente atacado, por activa y pasiva, parodiado, transportado y repetido religiosamente según momentos, con aquella perfecta conjunción con el bajo de Nono y la batería de David Xirgu. Cómo me arrepiento de no haberme echado un buen micro y haber pinchado algo
Hemos estado unos días en Barcelona, del 22 al 25 de Julio. El motivo principal, seguir recibiendo sabiduría de parte de este genial intérprete de Jazz al piano que es Ignasi. Recomiendo nuevamente pasar por su página: http://www.ignasiterraza.com, como hice ya en un post de hace bastantes años -como ocho-, de los primeros de este blog.
Desde entonces he seguido su trayectoria gustoso.
pero aún más, desde hace cuatro o cinco vengo teniendo la oportunidad de seguir clases presenciales con él, y es toda una gozada, contemplarse uno a sí mismo creciendo, a pesar de mi edad que no he de ocultar en ningún momento, como pocas cosas, afortunadamente, creo que tengo por ocultar: eso hace que me salve de esta marcada tendencia mía a la bipolaridad: la misma que también a veces me procura alas para el arte.
Ignasi hizo que me comprara un buen piano, ha ido metiendo en mí poco a poco las cuestiones fundamentales de ritmo que quizá nosotros no llevamos tan en los genes como los músicos negros. Me ha dado mucha confianza, no matando, sino acrecentando la chispa jazzística que pueda llevar en mí. Él me ha dado confianza, y también el observar que la ceguera no es un obstáculo ante las 88 teclas contrapesadas y las más de 20 toneladas de fuerza de estas unas 272 cuerdas del piano actual.
Ojalá podáis escuchar su actualmente último trabajo en solitario: Sol-IT, como sólo Ignasi Terraza: magistral, debatiéndose él con ese instrumento, y sin mediar casi nada entre mente y tabla armónica, esa madera relativamente fina colocada detrás o debajo de las cuerdas, según estemos ante un vertical o un cola, verdadero amplificador y modulador del sonido, aunque sepamos que entre mente y tabla armónica medien todos los músculos, en propio mesoencéfalo, las manos, teclas, contrapesas, macillos y las mismas cuerdas. No os perdáis, si podeís, esta grabación en dos CDs de un concierto inolvidable en el Palacio de la música de Barcelona, con todo el calor del directo y de un público totalmente entregado, como no puede ser de otra manera.
Qué lindo fue también ahora que, tras tres días de clase, pudiéramos escucharle en trío en el Cocktail Milano Bar, en la Ronda Universitat 35 de esta Barcelona culta y tan querida para todo a pesar de los tiempos que corremos. Qué brillante actuación igualmente: qué interpretación, entre tantos temas, de este legendario Straight no chaser y todos sus encabalgamientos: qué diferencia tan feliz estudiarlo desmenuzadamente y luego escucharlo tan grácilmente atacado, por activa y pasiva, parodiado, transportado y repetido religiosamente según momentos, con aquella perfecta conjunción con el bajo de Nono y la batería de David Xirgu. Cómo me arrepiento de no haberme echado un buen micro y haber pinchado algo del concierto para observar el Straight no chaser, ese que ejecutarían los ángeles negros en la gloria si los oídos divinos alcanzaran a prescindir un momento del gregoriano.
En serio: ¡magistral Ignasi!, como siempre.
del concierto para observar el Straight no chaser, ese que ejecutarían los ángeles negros en la gloria si los oídos divinos alcanzaran a prescindir un momento del gregoriano.
En serio: ¡magistral Ignasi!, como siempre.
Hemos estado unos días en Barcelona, del 22 al 25 de Julio. El motivo principal, seguir recibiendo sabiduría de parte de este genial intérprete de Jazz al piano que es Ignasi. Recomiendo nuevamente pasar por su página: http://www.ignasiterraza.com, como hice ya en un post de hace bastantes años -como ocho-, de los primeros de este blog.
Desde entonces he seguido su trayectoria gustoso.
pero aún más, desde hace cuatro o cinco vengo teniendo la oportunidad de seguir clases presenciales con él, y es toda una gozada, contemplarse uno a sí mismo creciendo, a pesar de mi edad que no he de ocultar en ningún momento, como pocas cosas, afortunadamente, creo que tengo por ocultar: eso hace que me salve de esta marcada tendencia mía a la bipolaridad: la misma que también a veces me procura alas para el arte.
Ignasi hizo que me comprara un buen piano, ha ido metiendo en mí poco a poco las cuestiones fundamentales de ritmo que quizá nosotros no llevamos tan en los genes como los músicos negros. Me ha dado mucha confianza, no matando, sino acrecentando la chispa jazzística que pueda llevar en mí. Él me ha dado confianza, y también el observar que la ceguera no es un obstáculo ante las 88 teclas contrapesadas y las más de 20 toneladas de fuerza de estas unas 272 cuerdas del piano actual.
Ojalá podáis escuchar su actualmente último trabajo en solitario: Sol-IT, como sólo Ignasi Terraza: magistral, debatiéndose él con ese instrumento, y sin mediar casi nada entre mente y tabla armónica, esa madera relativamente fina colocada detrás o debajo de las cuerdas, según estemos ante un vertical o un cola, verdadero amplificador y modulador del sonido, aunque sepamos que entre mente y tabla armónica medien todos los músculos, en propio mesoencéfalo, las manos, teclas, contrapesas, macillos y las mismas cuerdas. No os perdáis, si podeís, esta grabación en dos CDs de un concierto inolvidable en el Palacio de la música de Barcelona, con todo el calor del directo y de un público totalmente entregado, como no puede ser de otra manera.
Qué lindo fue también ahora que, tras tres días de clase, pudiéramos escucharle en trío en el Cocktail Milano Bar, en la Ronda Universitat 35 de esta Barcelona culta y tan querida para todo a pesar de los tiempos que corremos. Qué brillante actuación igualmente: qué interpretación, entre tantos temas, de este legendario Straight no chaser y todos sus encabalgamientos: qué diferencia tan feliz estudiarlo desmenuzadamente y luego escucharlo tan grácilmente atacado, por activa y pasiva, parodiado, transportado y repetido religiosamente según momentos, con aquella perfecta conjunción con el bajo de Nono y la batería de David Xirgu. Cómo me arrepiento de no haberme echado un buen micro y haber pinchado algo
Hemos estado unos días en Barcelona, del 22 al 25 de Julio. El motivo principal, seguir recibiendo sabiduría de parte de este genial intérprete de Jazz al piano que es Ignasi. Recomiendo nuevamente pasar por su página: http://www.ignasiterraza.com, como hice ya en un post de hace bastantes años -como ocho-, de los primeros de este blog.
Desde entonces he seguido su trayectoria gustoso.
pero aún más, desde hace cuatro o cinco vengo teniendo la oportunidad de seguir clases presenciales con él, y es toda una gozada, contemplarse uno a sí mismo creciendo, a pesar de mi edad que no he de ocultar en ningún momento, como pocas cosas, afortunadamente, creo que tengo por ocultar: eso hace que me salve de esta marcada tendencia mía a la bipolaridad: la misma que también a veces me procura alas para el arte.
Ignasi hizo que me comprara un buen piano, ha ido metiendo en mí poco a poco las cuestiones fundamentales de ritmo que quizá nosotros no llevamos tan en los genes como los músicos negros. Me ha dado mucha confianza, no matando, sino acrecentando la chispa jazzística que pueda llevar en mí. Él me ha dado confianza, y también el observar que la ceguera no es un obstáculo ante las 88 teclas contrapesadas y las más de 20 toneladas de fuerza de estas unas 272 cuerdas del piano actual.
Ojalá podáis escuchar su actualmente último trabajo en solitario: Sol-IT, como sólo Ignasi Terraza: magistral, debatiéndose él con ese instrumento, y sin mediar casi nada entre mente y tabla armónica, esa madera relativamente fina colocada detrás o debajo de las cuerdas, según estemos ante un vertical o un cola, verdadero amplificador y modulador del sonido, aunque sepamos que entre mente y tabla armónica medien todos los músculos, en propio mesoencéfalo, las manos, teclas, contrapesas, macillos y las mismas cuerdas. No os perdáis, si podeís, esta grabación en dos CDs de un concierto inolvidable en el Palacio de la música de Barcelona, con todo el calor del directo y de un público totalmente entregado, como no puede ser de otra manera.
Qué lindo fue también ahora que, tras tres días de clase, pudiéramos escucharle en trío en el Cocktail Milano Bar, en la Ronda Universitat 35 de esta Barcelona culta y tan querida para todo a pesar de los tiempos que corremos. Qué brillante actuación igualmente: qué interpretación, entre tantos temas, de este legendario Straight no chaser y todos sus encabalgamientos: qué diferencia tan feliz estudiarlo desmenuzadamente y luego escucharlo tan grácilmente atacado, por activa y pasiva, parodiado, transportado y repetido religiosamente según momentos, con aquella perfecta conjunción con el bajo de Nono y la batería de David Xirgu. Cómo me arrepiento de no haberme echado un buen micro y haber pinchado algo del concierto para observar el Straight no chaser, ese que ejecutarían los ángeles negros en la gloria si los oídos divinos alcanzaran a prescindir un momento del gregoriano.
En serio: ¡magistral Ignasi!, como siempre.
del concierto para observar el Straight no chaser, ese que ejecutarían los ángeles negros en la gloria si los oídos divinos alcanzaran a prescindir un momento del gregoriano.
En serio: ¡magistral Ignasi!, como siempre.
sábado, 29 de junio de 2013
Demasiado tiempo inmersos en la zozobra
en el temor de lo que aún quede por venir. Y lo peor: advertimos cómo mienten nuestros gobernantes al decir que ya entramos en la recta de la recuperación. No aludamos a otras cuestiones fangosas; basta con estas tres noticias para saber que esa afirmación es un artificio político. El posible rebrote de ETA, pero aún más, la reducción de las Pensiones y al menos el planteamiento de la bajada del salario mínimo muestran que las cosas siguen mal y que no se sabe, no se quiere o no pueden ser enderezadas. .
Y en estas jodidas circunstancias lo terrible no es que la deuda crezca o que el Capital y quienes lo agitan tiemblen o tengan un gemelo menos que colocarse en la muñeca. Lo jodido es que hay mucha gente ninguneada sin consideración alguna, desde luego que en nuestro país y en todas partes sin que apenas se alce el clamor de Congreso, Senado u otras instituciones: antes que el hambre les interesa el aborto, el matrimonio homosexual, apañarse el sistema educativo, etc., velando la cruda situación de ya tantas familias.
Así tal, quiero hacerme eco de una propuesta que tiempo ha hemos tratado varias personas, sin saberla encaminar mejor, por ver si contribuimos a un clamor que conduzca, ya que no a cambiar el rumbo de las cosas, al menos a paliar tanto sufrimiento.
Hace tres o cuatro años daba en pensar en la necesidad de un a modo de cónclave de expertos de todo el mundo que, con toda seriedad, intentaran delinear una salida a este callejón del Capitalismo decrépito y asesino; probablemente un anhelo delirante de mi parte. Ahora estamos llamados a ser con urgencia más prácticos. Se trata de clamar por la supervivencia, por el sustento de muchos, no en el Cuerno Sur de África o Pakistán, sino en Madrid, Albacete, Murcia...
Es cierto que parece como si en las cabezotas de muchos agitadores del capital -casi “terroristas” ya del capital- rondara la cínica pregunta de: todos esos que se hunden en la miseria, ¿pa kis tán? ¡Sobran! Pues no para ser ninguneados.
Seamos prácticos. ¿No podemos cambiar el orbe?; más aún: ¿queremos que los Estados afronten una deuda que no contrajeron, descuidando hasta servicios básicos?, ¿–queremos que se queden sin ellos y paguen con sus últimos estertores aquellos que no sabemos “pa qui están”? ¿No somos capaces de reunirnos para buscar una salida honrosa? Absolutamente imperdonable, Porque cuando buscamos dividendos sí que somos capaces de entendernos y forjar mil congresos y Encuentros a bien alto nivel, sin escatimar ostras y champagne.. Pero aún más imperdonable dejar morir a nuestros semejantes.
Seamos prácticos. Esta es la propuesta que ya cabe hacer, ingenua sólo para los acomodados y cínicos: establezcamos desde el mismo Estado un “fondo de beneficencia” ya, para personas sin recursos. No continuemos debatiendo si debería ganar las elecciones tal o cuál formación política más sensible alas necesidades del pueblo –que también-. Tracemos ese “Fondo de Beneficencia, Asistencia“, por razones de justicia social y no por otras, dotándolo de recursos más o menos voluntarios, administrados por la Asistencia Social, que tan importante papel desempeña desde hace muchos años en nuestro país, en Ayuntamientos, Comunidades y el ámbito estatal.
Tal Fondo, como digo, respaldado por el Estado debería tener un funcionamiento más serio y discriminativo que el de ONGs más o menos benefactoras. Estaría capacitado para publicitarse y gestionarse de forma más potente. Tendría la marca del Estado Español, incapaz por otros medios de echar una mano a ya gran parte de ciudadanos que van sumiéndose en la miseria sin misericordia alguna de sus semejantes menos desgraciados. Se trataría de una institución nacida en momentos duros, críticos, como cuando sobreviene un terremoto o cualquier otra catástrofe; sólo que su parcela de actuación es mucho más ancha y duradera: ¡Qué le vamos a hacer, si estos son los efectos colaterales, y no tan colaterales, del Capital!
Tal fondo recibiría aportaciones voluntarias o incluso podría recaudar mediante imposiciones a fortunas determinadas por su monto, según baremo a establecer. Debería tener sus recursos en la Hacienda Pública y facilitar a todos un número determinado de CCC para nutrirse y mantenerse diariamente.
Esto es ya algo imprescindible, y nuestros gobernantes no pueden ya mirar hacia otra parte; porque se les ve el plumero, el ansia por salvaguardar un estatus más allá de las exigencias europeas, cuando lo que debe vérseles es el ansia de servir a todos sus conciudadanos, que les dieron el voto sin merecimiento alguno recibiendo a cambio toda la mierda que les prometían evitar.
Obvio es que este no será el mejor estado de las cosas, pero sí es el adecuado en tanto se genere exclusión de forma tan brutal. Analizar el porqué de esta situación, tender a superarla como sea seguirá siendo obligación de los gobiernos, pero entre tanto estaremos evitando parte del dolor.
¡No hablamos de lucha, sino de Justicia!, ¡no de limosna sino de derecho!, ¡no de misericordia, sino de vergüenza!, esa que tantas veces le falta a quienes tanto cacarean ahora defender el interés general. Si tal pretenden consideren la necesidad de proteger, si no con recursos de la nación, al menos sí de las gentes que aún pueden vivir holgadamente, a todos los vomitados ya del sistema productivo. Organizar esta especie de colchón es justo y necesario. Parece que sólo serán excusas argüír que ello acostumbrará a la molicie de las personas, o que conducirá a detener el desarrollo del país.
si el sistema genera pobres el sistema debe a la vez atenderlos y procurar no generarlos.
(Publicado en La Opinión, el 29 de Junio)
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