sábado, 7 de mayo de 2011

MI QUERIDO ÓRGANO DE LA IGLESIA DE LA CARIDAD DE CARTAGENA.

Fui organista oficial de 1979 a 1983 en esta Iglesia, tan en el corazón de los cartageneros. Muchas horas a diez metros de altura, haciendo sonar aquel maravilloso intstrumento en misas y ceremonias, principalmente bodas.
Recuerdo perfectamente su distribución de registros por teclado, en su teclado Positivo y Recitativo, más su Pedalier y todas sus posibilidades de enganche. Ya antes iba yo a la Iglesia de la Caridad a tocar sin que me vinculara una relación oficial, con lo que estuve por lo menos 8 años en contacto con esa poderosa máquina sonora, poderosa y tremendamente dulce a la vez. Tras una visita de los reyes a Cartagena, quiero recordar que en el 81 el Hospital de Caridad, que es responsable de la Iglesia, decidió emprender una reforma en el órgano para potenciar su sonido y en aquel momento el organero de turno sacó fuera la lengüetería, en horizontal, valiéndose de un andamiaje no del todo ortodoxo, pero sí consiguió dar prestancia al instrumento, además de añadir un registro de lleno de 5 hileras que aún continúa, si bien tal reforma fue rebocada, según el criterio de D. Juan Lanzón, prestigioso director de la Masa Coral Tomás Luis de Victoria, y durante años director del Conservatorio de la ciudad, para devolver su caracter inicial al instrumento.
Sin embargo, el problema central de este precioso órgano, el segundo en importancia de toda la región, es su transmisión de tipo pneumática, desde las teclas hasta las válbulas de los tubos. Este tipo de transmisión, puesta en boga para algunos órganos románticos en la segunda mitad del XIX, tiene la ventaja de hacer muy cómoda la pulsación de la tecla pero falla tremendamente porque se rompen con mucha facilidad las badanas de que ha de echar mano.
Me une una buena amistad con la persona que actualmente desempeña el cargo de organista en esta iglesa y en la de la Ermita de la huerta, cerca de Los Ramos con mayor profesionalidad que yo, por cuanto es organista de profesión: Carlos Rafael Pérez, que me comenta que está luchando por conseguir, como es justo, para la Iglesia de la Caridad y para toda Cartagena, la conversión de neumático a mecánico del órgano, ya que hay muchas inconveniencias nada más encender el motor que dota de aire a sus tubos y nutre igualmente al maltrecho mecanismo de transmisión actual.
Valgan estas líneas para una contribución modesta para lograr ese fin: que el órgano vuelva a sonar debidamente, en sus manos o en la de los concertistas que deberían de desfilar por esta iglesia. Ahora que Cartagena retoma con tanto ahínco su pasado no debería de olvidar esta preciosa causa. El cartagenero es generoso, y más con sus tesoros: ¡promuévase todo lo necesario para llevar a buen término esta honrosa empresa!

miércoles, 4 de mayo de 2011

Los KURZWEILl


Este nombre algo pomposo corresponde a los syntehx digitales más potentes para muchos;

los módulos K2500 y K2600 son los más completos y tremendamente eficaces por sus DSP

(procesadores digitales de señal), su arquitectura variable en la síntesis (VAST), por

integrar síntesis y samplers de la más alta calidad, por su diseño sólido tanto en el

hardware como en en su interface de usuario;
para mí no están superados por los modernos synthex en software; sólo algunas

construcciones de native se acercarían pero requiriendo de las máquinas demasiados recursos.
¡Y encima tuve la suerte de que mi amigo Jerónimo martínez, ciego como yo, pusiera a mi servicio todo su muchísimo saber y me diseñara un editor que permite controlar, sin ver, sus pantallas!
A veces el cielo se apiada de mí.

¡Fútbol!, ¡FÚTBOL!, ¡fútbol!, ¡fúúúútbol!, ¡Fúútboooool!

A mí me produce vergüenza, enojo...:
estamos en otros tiempos de nuevo: pan y circo, claro; que la gente no se cosque de que

sus derechos son conculcados; que no vean cómo no los atendemos, cómo protejemos a la

empresa en detrimento de los trabajadores; que no vean cómo seguimos manteniendo un orden

mundial vergonzoso, cómo esquilmamos hasta la última gota del último petróleo que nos quede

sin dar paso a otras alternativas...
Más fútbol; que chillen, que se emocionen, que no salgan a la calle sino se sienten ante

el cristal vacío de sus pantallas, mientras unos cuantos se llenan los bolsillos a

expuertas. Mientras nosotros negociamos con millones de euros, que se dice pronto: ¿y nos

quejamos de nuestros políticos?, por supuesto que con razón en la mayoría de casos, pero

muchos en el mundo del deporte y tantos y tantos empresarios son igual de impresentables: el

hombre, el ser humano desfigurado por ellos. Quizá algunos enfermos mentales no somos a

veces el mejor d los ejemplos, pero cuántos empresarios impíos, hombres del deporte de

millones, dirigentes de las finanzas y superempresarios de entidades bancarias, operadoras

de móviles, etc., etc., etc., son muchísimo peor ejemplo y con una responsabilidad mucho

mayor.
Pero bueno, fútbol, fútbol, que les pongan fútbol: parece que sigue el Generalísimo al

frente de este país, sólo que aquí probablemente la orden no la da nadie: seguimos todos la

inercia: perdón, yo no estoy al menos a este respecto contaminado: siempre me la repanfinfló

el fútbol; siempre envidié a los compañeros que jugaban bien en el cole, pero no a estos

deportistas de pacotilla, que no son más que bandoleros en tanto reina la pobreza en nuestro

mismo país y nos despistan de las cosas más esenciales.
Una pena también que tantos comentaristas hablen engoladamente de estos sucesos de

masas, tan futiles como buñuelos de viento, los sucesos y ellos también; echando mano de un

lenguaje y de unas reflexiones que darían probablemente mejores resultados aplicados en

otros menesteres.
En fin, uno hoy día estoy hablando en el desierto porque la mayoría ya está narcotizada a

este respecto; pero uno ya está acostumbrado a quedar mal y no por eso ha de callar si

considera que puede haber personas que piensen igual e incluso alguna que termine cayendo en
la cuenta.

sábado, 16 de abril de 2011

Tributo a ELMUT WALCHA



el más insigne intérprete de toda la obra para órgano de BACH era ciego: increíble pero cierto. Y lo mejor: la integral de Bach por WALCHA, grabada por Deutche Grammophon puede aún encontrarse: hubo un primer lanzamiento en 1946 en mono, una segunda grabación completa en estereo y una muy buena remasterización en CD en los 90. Son 16 horas de grabación, memorizando fugas, corales, preludios> toda una salvajada de las buenas.
Aquí 3 ejemplos:
Fuga BWV532


Preludio BWV532

Toccata BWV565br>
y aquí un fragmento en mp3 del libro de Jesús montoro
Los ciegos en la historia
sobre este genio

domingo, 10 de abril de 2011

Un poco de filosofía

En Thálassa - logos filosofía y música van de la mano: son mis dos líneas fundamentales
de formación; incluso más la filosofía que la música, si bien antes me inicié en esta
última.
Pero quiero dejar aquí también constancia, aunque brevemente, de mi abordaje de aquella,
poniendo a vuestra disposición un pequeño documento por mí elaborado sobre la historia de la
filosofía, que me sirvió de guión el pasado Marzo, para hablar de esta apasionante cuestión
a unos buenos amigos, durante varios días en la Delegación territorial de la O.N.C.E. en la
ciudad en la que hace varios años resido permanentemente: Murcia;
aquí lo tienes, esperando que sea de tu curiosidad intelectual:

Historia de la filosofía en 10 horas

martes, 5 de abril de 2011

Los órganos de tubos

como solemos llamarle, el pipe organ en ingleés, es ese maravilloso instrumento,

grandioso física y artísticamente, que nos acompaña desde la antigüedad, que madura en el Renacimiento y sobre todo el Barroco; que se engrandece aún más

en el Romanticismo: todo un arsenal de sonidos, todo un precursor de la \"síntesis aditiva\";

imitador de casi todos los demás instrumentos, en sus registros; esa factura cercana al

acordeón en los primeros \"portátiles\", y en el siglo XIX ya monstruosa fábrica de 7000 tubos

y 4 o 5 teclados más pedalier.
si queréis música relajante y grandiosa escuchazlos en grabaciones decentes y de buenas

iglesias, que hagan de buen caja de resonancia, porque la iglesia es parte de la calidad

tímbrica de este soberbio instrumento: todo un synthex bien puro, aunque los synthex

electrónicos puedan retorcer más, hasta el infinito el sonido

Las brillantes ideas de la derecha que puede llegar

Lo del "puede" expresa el deseo de dudar de lo que viene probablemente sin remedio; y en gran medida porque esa derecha se ha preocupado muy mucho de vender la idea de que Zapatero es responsable de todo lo malo que acaece al sistema capitalista, por cierto en franco jaque por sí mismo: al sistema me refiero.
Esto es: tiemblan las estructuras del sistema, tiembla la banca internacional, tiemblan las finanzas mundiales y Zapatero, -se nos dice, con mayor o menor convencimiento, hasta la saciedad- es el culpable; no el paraguas aquí en España de esa quiebra global; no quien, aun siendo presidente de un partido de siglas socialistas se alinea con la banca y la empresa, tapando todos los agujeros de la primera y legislando descaradamente a favor de los segundos, sino el "torpe" responsable de la caída de las "torres gemelas", del alza y agotamiento progresivo del petróleo, de la estafa de las subprime y el desmoronamiento de Lehman Brothers; incluso de las protestas de los sin-nada de los países africanos, ¿no?, el impulsor del maremoto, el Tsunami y el fatal desmoronamiento, por llamarle algo a lo horrible, de la central de Fukushima; por cierto parece que aún baluarte para algunos de todo progreso venidero.
Zapatero es culpable de todo eso y todas nuestras desdichas acabarán el día en que nos instauremos nosotros, con nuestras maravillosas ideas. No os preocupéis, venimos a defenderos de la máxima estulticia, la mayor de las inoperancias “de ese monigote” falta por decir, aunque haya sido tan magnánimo con el sistema, aunque en el fondo lo haya hecho aun mejor que nosotros mismos, aunque estemos pensando que merece un mausoleo cuando desaparezca.
Pero, ¡No os preocupéis!, no descansamos tejiendo ese programa electoral que nunca decimos más que en el último momento; bueno, mejor vamos a anticiparos algo de nuestros maravillosos venideros remedios, para que podáis juzgar por vosotros mismos cuánto de bueno se os viene encima, qué claridad de procedimientos, qué luz por ocho años ensombrecida: vamos a abrazarnos más o menos descaradamente con la conferencia episcopal; vamos a retirar la actual ley del aborto; a mantener en su puesto al señor Francisco Camps; y se supone que:
a terminar con toda concesión a la homosexualidad –por favor, ¡qué asco!, aunque a algunos de nuestros hijos alcance la medida -una desgracia como otra cualquiera-; a volver a aplaudir a los ayuntamientos que se atrevan a construir y construir sin tregua; a bajar más y más los impuestos, a bajar la jubilación a los 65 complementando su monto risible con mil planes privados, ¡claro!, de jubilación, etc., etc., todas maravillosas medidas para la mayoría de los mortales, ¿no?
En fin, seguiremos defendiendo las recetas neoliberales que sostienen que el trabajador es secundario; que donde hay que echar carbón es en la máquina del progreso: el empresario y sólo el empresario; que él se haga cargo de todo: que dé clases, que cure (esto con paquetes de grandes ofertas: póngase usted por ejemplo dos pegotes de silicona a precio de uno); y llegará el día en que el empresario también administre justicia.
Seguimos en la idea -que debería ir tornándose ya caduca, dice ahora quien escribe- de que hay dos castas: la de los iluminados ricos y la de los desgraciados y bestias para el trabajo; y Dios más cerca de los primeros que de los últimos puesto que parece premiar más aquellos: por algo será, se decían los Calvinistas y otros hermanos en la fe desde el XVII: “va bien mi empresa, ergo Dios me ama”: tremendo Dios mezquino y bien duro para esto del amor, por cuanto muchísimos más son los que están tocados por el sino de la desgracia, en el XVII y en el XXI, además de otros males colaterales en este siglo nunca antes padecidos.
Y se sigue pensando: hagamos más ricos a los ricos y esto funcionará. Puede que nos falte planeta o que lo fundamos, pero es igual, funcionará, aunque sea por unos años. Si hace falta mantengamos hasta la extenuación nuestras centrales nucleares; como si llegaran a creerse lo de Zapatero y se dijera: cuando se vaya este cretino no habrán más tsunamis.
Esto es bien triste. Pero si cabe más triste es que los pobres bendigan a sus verdugos. Yo no digo que los sacrifiquen, que rueden literalmente cabezas, pero triste y penoso es que el pobre coree las consignas de sus falsos redentores; triste que no sean conscientes de lo que realmente sucede, que sigan necesitando personalizar todos sus males en la figura que aquellos les marquen, sea demonio o "rojo": aquellos que todo lo trasmutan con tal de llenarse los bolsillos y dar gracias a María por ser tan guapos y perfectos; que se forjan un Dios humano a su interés para tranquilizar sus conciencias y para calmar también a quienes menosprecian cuando destruyen el estado de bienestar que costó levantar siglo y medio antes de repartir cargas o ralentizar la velocidad de todo el convoy.
¿Y Zapatero?, pobre Zapatero: empezó remando para todos y terminó también prisionero de esta idea, la de que es mejor poner parches al capital: pero Roma no paga a traidores: tan sólo se beneficia de ellos.

Pedro Egio

Publicado en el Diario La Opinión, el 7 de mayo de 2011.